Estatut d'Autonomia de Catalunya
Es la ley orgánica que reformó el Estatuto de Autonomía de Cataluña en 2006.
Redactada en catalán (idioma cooficial en Cataluña), significó una ampliación importante del autogobierno catalán.
Reconoce a Cataluña como una nación en el preámbulo (aunque esa definición no tiene valor jurídico operativo) y recoge un amplio catálogo de derechos y deberes de los catalanes, incluyendo derechos lingüísticos (el catalán como lengua propia y deber de conocerlo, junto al castellano) y derechos en materias sociales.
Reestructura las instituciones catalanas (Parlament, Presidència, Govern, Síndic de Greuges –defensor del pueblo catalán–, Sindicatura de Comptes –tribunal de cuentas–, Consejo de Garantías Estatutarias, etc.).
Amplía notablemente las competencias exclusivas de la Generalitat en muchas áreas (educación, sanidad, seguridad pública con los Mossos d'Esquadra, ordenación del territorio, cultura, comercio, etc.), estableciendo también la participación de la Generalitat en decisiones estatales que afecten a Cataluña y en organismos como el Consejo de Política Fiscal.
Introduce un nuevo sistema de financiación autonómica con principios propios (por ejemplo, el Estatut habla de "ordinalidad" y de inversiones del Estado basadas en el PIB de Cataluña).
Esta reforma fue controvertida y parcialmente reinterpretada por el Tribunal Constitucional en 2010, pero en gran parte está vigente.
Para opositores en Cataluña (Generalitat, entes locales, Mossos, Bombers, policía local), el Estatut de 2006 es la norma esencial que determina el marco institucional catalán, por lo que su estudio es ineludible.
