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Te quedan muy pocas semanas para el examen. Y lo que hagas con ellas va a decidir si apruebas o no.
Entramos en la última recta. ¿Tienes claro qué vas a hacer con ese tiempo?
En este artículo vas a encontrar los tres errores más habituales en esta fase final, un plan semana a semana para exprimir al máximo el tiempo que queda, tres consejos de estrategia de examen que marcan la diferencia y todo lo que necesitas saber para el día del examen.
Vamos a ello.
Los tres errores que más se cometen en la última recta
Error 1 — Abandonar las partes que peor llevas porque son las que más cuestan
El examen de Auxiliar Administrativo del Estado es un ejercicio único dividido en dos partes, ambas obligatorias y ambas eliminatorias. Si una de ellas no la superas, no pasa nada más. En este contexto, dominar competencias clave como la ofimática puede marcar la diferencia en tu rendimiento global.
El error más habitual es exactamente este: como los psicotécnicos (o cualquier otro bloque que se lleve flojo) cuestan más y avanzan más despacio, se va dejando de lado. Nos sentimos más cómodos donde ya vamos bien y tendemos a dedicarle más tiempo a eso.
Esto también ocurre con partes específicas como el examen informática auxiliar administrativo, que muchos opositores subestiman.
Nunca abandones partes eliminatorias. Nunca las dejes para el final.
Si llevas los psicotécnicos más descuidados de lo que deberías, ponlos ahora en tu rutina. Todavía hay semanas por delante y puedes mejorar tu nivel si te pones con ello ya. Los psicotécnicos no se memorizan: se entrenan. Y la única forma de mejorar en ellos es practicándolos con regularidad.
Error 2 — Seguir estudiando en "modo aprendizaje" cuando toca estar en "modo examen"
Este es el error más común en el último mes. Seguir leyendo el temario de principio a fin, repasando apuntes sin orden claro, viendo clases como si quedara todo el tiempo del mundo. Aplicar buenas técnicas de estudio te permitirá ser mucho más eficiente en esta fase.
A estas alturas, eso ya no es lo que toca.
El poco tiempo que te queda tiene que ir a asentar lo que ya sabes, no a descubrir cosas nuevas. Llega un momento en la preparación en el que hay que decir: hasta aquí hemos llegado, no me va a dar tiempo a abarcar mucho más y ahora me centro en consolidar lo que tengo.
Quien mucho abarca, poco aprieta. Y ahora más que nunca.
Si sigues intentando avanzar en el temario, llegarás al examen con más contenido pero todo peor asentado. Una pregunta de un tema que llevas bien vale exactamente lo mismo que una de un tema que llevas mal. La diferencia es que en la primera la aciertas y en la segunda la fallas.
Cierra la etapa de aprendizaje. Abre la de consolidación y simulacros.
Error 3 — Hacer menos tests y simulacros que antes, justo cuando deberías hacer más
A estas alturas deberías estar haciendo más tests y simulacros que en ninguna otra fase de tu preparación.
Si la respuesta es que haces los mismos que antes o incluso menos, lo estás haciendo mal.
El tiempo que ya no inviertes en avanzar en el temario lo tienes que invertir en evocar la información, no solo en meterla. Los tests y simulacros hacen exactamente eso: obligan a tu mente a recuperar lo que sabe, igual que va a tener que hacer el día del examen.
Los tests por tema ya no son lo prioritario a estas alturas. Lo que importa ahora son los tests por bloques (varios temas juntos) y los simulacros completos (todo el temario, con crono, sin interrupciones).
Una recomendación concreta: haz los exámenes oficiales de convocatorias anteriores. Te dan una medición objetiva de tu nivel real y además muchas preguntas se repiten entre convocatorias, no literalmente, pero sí en el dato o el enfoque que trabajan.
Prioriza papel sobre digital y trabaja siempre con el crono.
La planificación semana a semana
Bloque 1 — Semanas 1 y 2 (aproximadamente del 14 al 27 de abril)
Estas son las últimas semanas en las que tiene sentido repasar el temario de forma activa.
No estudio desde cero. Repaso de lo que ya sabes, con ritmo rápido, intentando cerrar la vuelta al temario en la que estés. Si tienes temas o datos que llevas flojos y sabes que deberías reforzar, esta es la ventana para hacerlo.
Este enfoque es especialmente importante en procesos de oposiciones, donde la optimización del tiempo es clave.
Si hay temas que no van a entrar porque no llegas, toma la decisión ahora y asúmela. No es lo ideal, pero es mejor decidir con criterio que llegar al examen con todo a medias. En las clases tienes el subrayado y la información sobre qué temas son históricamente más preguntados. Úsala para decidir qué priorizar.
Al final de estas dos semanas cierras la etapa de repaso en profundidad. A partir de ahí, todo mucho más rápido.
Además, es buen momento para tener claro cómo se valoran los méritos de auxiliar administrativo, ya que pueden influir en tu posición final incluso después de aprobar el examen.
Bloque 2 — Semanas 3 y 4 (aproximadamente del 28 de abril al 11 de mayo)
Aquí se activa el modo examen.
El estudio del temario se reduce mucho: solo repasos muy rápidos, sin profundidad, con el único objetivo de mantener lo que ya tienes bien asentado. Dedícale como máximo el 40-50% de tu tiempo de estudio.
El resto va a tests y simulacros. Exámenes completos, con todas las partes, con crono, sin interrupciones y sin parar para consultar el temario. El objetivo no es sacar una nota perfecta, sino detectar qué fallas y trabajarlo después.
La rutina es esta: haz el simulacro → corrígelo → vuelve al tema → busca el dato que has fallado → márcalo. Eso es un repaso activo real.
En esta fase también trabajas la estrategia de examen: cuántas vueltas vas a dar, qué nivel de riesgo asumir según cómo te salga la primera vuelta, qué hacer si el examen es difícil o muy fácil. Esto no se improvisa el día del examen. Se piensa antes.
Bloque 3 — Semana 5 (última semana antes del examen)
Esta semana es de relax, no de avance.
No vas a conseguir nada nuevo en estos días que sea perceptible en el examen. Pero sí puedes llegar en malas condiciones si la lías. El objetivo de esta semana es llegar descansado, tranquilo y con todo fresco en la mente.
Los repasos son hiperrápidos: una vuelta a todo el temario en un día no leyendo, sino pasando los ojos para refrescar lo que ya sabes. No para aprender. Para confirmar que te lo sabes.
Con los simulacros, cuidado: si haces un par de simulacros en los últimos días y sacas notas muy por debajo de tu media habitual, eso puede afectarte psicológicamente justo antes del examen. Si sabes que eso te ocurre a ti, puede que los últimos dos o tres días sea mejor no hacerlos. Conócete y decide con cabeza.
El tiempo restante: descansar, comer bien, hidratarte, dormir las horas necesarias y preparar todo lo que vas a necesitar el día del examen.
El día antes: un repaso ligero por la mañana como máximo. Prepara la ropa y el DNI. Acuéstate antes de lo habitual, previendo que te va a costar dormir.
Los tres consejos de estrategia para el examen
Consejo 1 — Haz al menos dos o tres vueltas al examen
Primera vuelta: rápida. Contesta solo las preguntas que tienes claras. Si el enunciado es largo, directamente lo saltas. Si hay un dato que no recuerdas bien, lo marcas y lo dejas para la segunda vuelta.
Segunda vuelta: te centras en las preguntas que has saltado. En función de cuántas hayas contestado en la primera vuelta, decides el nivel de riesgo que asumes. Si llevas el 80% respondido con seguridad, no arriesgues innecesariamente. Si llevas solo el 10%, sube el riesgo y contesta aunque no estés seguro, porque con lo que tienes no es suficiente.
Tercera vuelta (si llegas): repaso general. A veces relees una pregunta y te das cuenta de que la leíste mal o de que el enunciado de otra te da la respuesta. Cada punto cuenta.
Consejo 2 — No cambies la respuesta si solo "te empieza a sonar raro"
Esto pasa mucho en la última vuelta: tienes una pregunta marcada con seguridad desde la primera vuelta y al releerla empiezas a dudar porque también te suena la otra opción.
La experiencia dice que cuando se cambia la respuesta solo por esta razón, habitualmente se empeora el resultado. La primera respuesta suele ser la correcta. Al final del examen vas más fatigado, los datos se cruzan y es fácil confundirse.
La regla práctica: no cambies si solo dudas. Sí cambia si lo ves clarísimo, por ejemplo porque otra pregunta del examen te da la respuesta o porque te das cuenta de que leíste mal el enunciado.
Consejo 3 — Todo lo del día del examen, con antelación
Llega con 2-3 horas de antelación. Te va a sobrar tiempo, y lo vas a usar en caminar, mentalizarte y llegar concentrado. Mejor el primero que el último.
Ten al menos una persona de confianza que sepa el horario y el lugar del examen, por si surge cualquier imprevisto de última hora.
Ve al baño antes de entrar.
Móvil en modo avión, sin alarmas activas. Verifica que no tienes ninguna programada: aunque el móvil esté apagado, hay alarmas que se activan igualmente.
Quédate cerca de la entrada pero no tan cerca como para escuchar las conversaciones de opositores nerviosos. No te contamines con los miedos de los demás.
Nada de repasos en el último momento. Ya está. El examen empieza cuando entras a la sala.
Por qué Formación Ninja puede ayudarte en estas últimas semanas
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Si tienes cualquier duda sobre cómo afrontar estas últimas semanas, escríbenos por WhatsApp y te orientamos.
Si todavía necesitas un extra de motivación en esta recta final, entender cuánto cobra un administrativo puede ayudarte a visualizar el objetivo y mantener el foco hasta el día del examen.
Preguntas Frecuentes "FAQs"
¿Cuántos simulacros debería hacer en el último mes?
Cuantos más, mejor, siempre que los hagas bien: con crono, sin interrupciones y corrigiéndolos después para trabajar los fallos. En la fase de las semanas 3 y 4, los simulacros deberían ocupar la mayor parte del tiempo de estudio. En la última semana, con precaución: si sabes que una mala nota justo antes del examen te afecta emocionalmente, reduce o elimina los simulacros en los últimos dos o tres días.
¿Qué hago si llego al examen sin haber cubierto todo el temario?
Es más habitual de lo que parece. Lo más inteligente es priorizar los temas con más peso histórico en las convocatorias y asegurarte de llevar bien lo que sí has trabajado. Un temario bien asentado al 80% vale más que un temario visto por encima al 100%.
¿Cuántas vueltas al examen son suficientes?
Como mínimo dos. La primera rápida, contestando solo lo que tienes claro. La segunda para las preguntas que saltaste. Si llegas con tiempo, una tercera para repasar todo. Nunca entregues con tiempo sobrante sin haber dado al menos una segunda vuelta.
¿Merece la pena estudiar el día antes del examen?
Un repaso muy ligero por la mañana, como máximo. Nada intenso. A partir de ahí, prepara lo que necesitas, descansa y acuéstate antes de lo habitual. El descanso previo al examen forma parte de la preparación — llegar al examen fatigado tiene un coste real en el rendimiento.
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