¿Buscas mejorar tu estabilidad laboral? Nosotros creemos que es un valor muy importante, y hoy hemos decidido crear esta pequeña guía sobre el tema para que, esperamos, podamos ayudarte a conseguir lo que quieres.
Antes de seguir leyendo, en caso de tener una necesidad urgente o cualquier situación apremiante, es recomendable que, en lugar de seguir buscando información por internet, consultes a un orientador laboral, a una agencia de empleo, o a una organización de reinserción laboral que te ayude a encontrar lo que necesitas. Por el contrario, si solo buscas asegurar un trabajo actual, estos consejos te pueden ser útiles.
¿Qué es tener estabilidad laboral?
La estabilidad laboral no es otra cosa que el estar seguro de que no perderás tu puesto de trabajo, básicamente que percibes que hay muy pocas probabilidades de que te despidan (que nunca serán cero). Ojo, y esto lo vamos a remarcar mucho: la estabilidad es algo SUBJETIVO, es decir: es una opinión, no algo que sea REAL al 100 %.
No hemos conocido todavía a nadie que no desee tener un trabajo estable. Y es que, al fin y al cabo, cuando te esfuerzas y te implicas en lo que haces, perder el empleo puede ser un golpe duro.
Sin embargo, por desgracia, es algo que pasa más de lo que nos gustaría, y no siempre es algo que esté bajo tu control. A veces puede pasar por cambios en la estructura de la empresa o decisiones internas, por ejemplo.
Entremos ahora un poco en el terreno personal para identificar por qué esto es importante para la gente.
¿Por qué es tan importante?
La estabilidad laboral no es ningún capricho, es un PILAR para cualquier proyecto de vida. Ten en cuenta que al tener un empleo estable puedes planificar a largo plazo, aspirar a metas mayores y, en definitiva, vivir con un poco más de tranquilidad, ¿a quién no le va a interesar esto?
Cuando sabes que tu empleo es estable, las preocupaciones relacionadas con el dinero disminuyen. Puedes enfocarte en otros aspectos de tu vida, como empezar ese proyecto que siempre has querido, ahorrar para un viaje, o disfrutar sin tanto estrés. Y sí, aunque ya no esté tan de moda en nuestro país, esto también puede incluir pensar en tener un hijo, en "formar una familia".
Además, ser estable te da la confianza para formarte, invertir en ti mismo y tomar decisiones con mayor seguridad. Vamos, que al tener garantizado tu salario cada mes, ves la vida de otra manera.
Un trabajo estable, además, te da oportunidades para aprender y mejorar. Al permanecer más tiempo en un lugar, puedes desarrollar nuevas habilidades, profundizar en tus competencias y asumir retos que te hagan crecer.
Encima, también crece tu vínculo con tu trabajo. Es más fácil implicarte en proyectos, conectar con tus compañeros y sentir que formas parte de algo más grande. Al fin y al cabo, es "tu segunda casa", porque sabes que nadie te va a echar fácilmente de ahí. Y esto mejora el ambiente de trabajo en general.
Tanto los empleados como los empresarios se pueden beneficiar de garantizar más estabilidad en el trabajo. Sin embargo, en algunos trabajos estacionales como los del sector del turismo, es muy difícil poder dar esta seguridad.
Así que… ¿cuándo podemos decir que se tiene estabilidad REAL en el trabajo? Veamos…
¿Cuándo se tiene estabilidad laboral?
Como ya sabes, es algo que podría considerarse subjetivo en la mayoría de trabajos.
Podemos hablar de estabilidad laboral de verdad cuando una persona tiene la certeza de que su empleo está protegido, tanto por la naturaleza del contrato como por el entorno laboral en el que trabaja.
Lo cierto es que la estabilidad es un derecho reconocido por el Tribunal Constitucional, un derecho que se mantiene a menos que haya despido por una causa justa.
Aunque la estabilidad absoluta no existe, hay ciertos factores que pueden dar señales de que un empleo es "estable" en España:
Contratos indefinidos
El principal indicador de estabilidad laboral en España es contar con un contrato indefinido. Este tipo de contrato aporta cierta protección frente a despidos sin causa justificada, ya que la ley exige motivos claros para terminar la relación laboral. Además, suelen tener indemnizaciones superiores a las de contratos temporales en caso de rescisión.
Date cuenta de que, aunque dependerá mucho del caso concreto, al despedir a un empleado hay que avisarle con un margen de al menos 15 días de antelación. La verdadera protección está en el posible desembolso que puede suponer para el empresario el hecho de despedirlo, que se multiplicará con los años.
Tiempo en el mismo puesto
Otro factor clave es la antigüedad en el puesto. Cuanto más tiempo lleves trabajando en el mismo lugar, más difícil es que la empresa prescinda de tus servicios, ya sea por las indemnizaciones que implicaría tu despido o porque te has convertido en una pieza clave del equipo.
Vamos, que tendrías que hacer algo muy gordo para que te despidieran si llevas 5 años o más en una empresa. Ahí está la sensación de seguridad de que no te echarán, pero no significa que no puedan, ojo ahí.
Trabajos con baja rotación
Cuando hablamos de rotación, nos referimos a la tendencia que puede tener un sector o una empresa a despedir y contratar continuamente a nuevos trabajadores.
Por ejemplo, en una gasolinera o un supermercado es habitual que salgan y entren trabajadores continuamente, ya sea porque se trata de un trabajo desgastante o por necesidades temporales de la propia empresa.
Sin embargo, no suele pasar lo mismo en empresas tecnológicas, que dependen de sus programadores para desarrollar y mantener sus aplicaciones, y que son personas que podrían haber creado todo el código ellos mismos. Por supuesto, es difícil echar a alguien que conoce tan a fondo tu producto.
Acuerdos colectivos y convenios laborales
No vamos a entrar de momento mucho en esto, pero obviamente hay trabajos y trabajos, y los hay que protegen muy bien los derechos de los empleados. En algunos casos, esto puede hacer mucho más difícil el despido del trabajador.
Más adelante… te hablaremos de esto, pero seguro que te haces una idea.
¿Cuánto tiempo debe pasar para un trabajador sea considerado "estable"?
¡Gran pregunta! Y como muchas cosas en el ámbito laboral, la respuesta vuelve a ser subjetiva. Dependerá del contexto, el tipo de contrato y, claro, del sector en el que trabajes.
Normalmente, en la mayoría de contratos se pone un periodo de prueba de entre 3 y 6 meses, lo que significa que si has superado ese tiempo podríamos decir que ya "tienes" el trabajo. Peeeeero, la mayoría de gente no diría que "tiene un trabajo estable" todavía.
La verdad es que en general, se suele considerar que un trabajador es "estable" cuando lleva al menos 2 años en el mismo puesto de trabajo. Esto se debe a que, tras ese tiempo, es más probable que tu jefe te haya enseñado todo lo que debes saber, y pasas de ser alguien "en formación" a alguien en el que ya se ha invertido y que ahora le toca ser parte esencial del equipo. Llevar dos años o más en un empleo, significa que tienen plena confianza en tus capacidades.
De hecho, en muchos trabajos es habitual que al llevar 2 años o más en el empleo se empiece a pensar en posibles ascensos o cambios en el trabajo. Al fin y al cabo, a todos nos gusta progresar.
Vamos, que no es una regla de oro, pero si llevas un tiempo considerable en tu puesto, tienes un contrato indefinido, y tu trabajo es clave para la empresa, es probable que ya estés en una posición de relativa estabilidad.
Pero, recuerda que, cuanto más tiempo estés en un lugar, mejor. A la empresa cada vez le costaría más dinero despedirte si es de manera injusta, así que "algo" sí que puedes tener garantizado.
Ojo, porque no todos los sectores funcionan igual. Por ejemplo, en empleos muy dinámicos como la hostelería o la venta al por menor, alcanzar esa sensación de estabilidad puede ser más complicado, incluso tras varios años.
¿Quieres garantizarte la estabilidad en tu trabajo? Nadie puede hacerlo, pero vamos a ver qué puedes hacer por conseguirlo.
¿Cómo se obtiene la estabilidad laboral?
La respuesta más obvia y fácil sería replicar lo que hemos dicho más arriba: que buscaras un trabajo con baja rotación, que tenga un buen ambiente y procura aguantar ahí cuantos más años mejor, con un buen contrato. Sin embargo, sabemos que cada caso es un mundo aparte, y no vamos a simplificar tanto las cosas.
De hecho, puedes hacer muchísimo más por conseguir esta estabilidad que tanto buscas, más allá de fijarte en los criterios que mencionamos.
Tienes que convertirte en un empleado valioso de verdad. Tanto, que a nadie se le pueda pasar por la cabeza el hecho de despedirte.
Necesitas estrategia, compromiso y previsión. Aquí van algunos consejos:
1. Formación constante
El mercado laboral evoluciona todo el rato, esto es así, y tú necesitas estar al día.
Invierte esfuerzo en aprender nuevas habilidades, en entender las tendencias de tu sector y sobre todo especializarte en áreas que le sean útiles a la empresa.
Al formarte, aumentarás tu valor como empleado, y podría servirte también para tener los recursos necesarios en caso de que haya cambios de personal. Al "saber más", tendrás más opciones de mantener tu puesto o incluso ascender.
Mantente curioso y abierto a aprender cosas nuevas, y todo esto lo harás casi sin darte cuenta.
Un ejemplo muy obvio hoy en día es la inteligencia artificial. No hace falta que te saques un máster de programación (ni te lo recomendamos): solo con usar cada día todo este tipo de herramientas, será más que suficiente.
2. Conoce a fondo tu empresa
Hay mucha gente que se pasa años en un mismo puesto de trabajo y ni siquiera sabe de verdad por qué o para qué hace lo que hace, o a qué se dedica exactamente su departamento.
Si buscas maneras de ganar estabilidad, vincúlate más con la empresa a la que quieres seguir ayudando durante muchos años. Investiga la misión, visión, valores y objetivos de tu organización, que por cierto suelen estar explicados en la propia web.
Identifica cómo encajas en esa estructura y qué puedes aportar tú a largo plazo.
Aunque pueda parecer una tontería, al haber hecho esta investigación, aprenderás cuál es el "espíritu" detrás de la empresa, y podrás alinearte mejor con sus necesidades reales. Podrás darles lo que de verdad quieren de ti y les demostrarás que eres esencial.
3. Demuestra compromiso
Hay pocas cosas que se valoren tanto como la responsabilidad, que se demuestra a base de esfuerzo en cumplir tus tareas en tiempo y forma.
De hecho, si puedes, ve un poco más allá de esto. Demuestra que eres proactivo. Propón soluciones, busca maneras de optimizar procesos y participa en los proyectos. Así, demostrarás interés, y no hay nada mejor.
4. Fomenta el trabajo en equipo
Tener un trabajo estable ya has visto que también tiene un factor social, por tanto, tienes que integrarte con el equipo, y aprender a trabajar con los demás.
Procura generar un buen ambiente laboral, colaborando y aportando sin forzar nada. Eso te convertirá en "uno más".
5. Sé transparente
Comunica tus objetivos y preocupaciones con tus superiores y compañeros. No te escondas si quieres saber cosas, porque podría ser un punto favorable para ti. Recuerda que mostrar interés genuino es importante.
6. Adáptate
Sí, pueden pasar cosas y el mercado laboral puede cambiar. Por eso hablábamos de la importancia de irte formando, y por eso tienes que estar dispuesto a cambiar cuando sea necesario.
Acumula recursos, versatilidad, y cuando te necesiten para otra cosa, muéstrate predispuesto y preparado. Adelántate a este tipo de necesidades.
7. Aporta "algo más"
Siempre se puede ir un poco más allá, claro. Pregúntate si puedes aportar algo más en tu trabajo que no hayamos comentado ya.
Claro que dependerá mucho de tu curro, pero siempre habrá algo que puedas hacer que añada más valor.
Un ejemplo: Si fueras conductor de un autobús de una empresa regional, ¿qué más podrías aportar aparte de tener predisposición por aprenderte todas las rutas y asistir a todas las reuniones? Por ejemplo, podrías ser más amable con los clientes, algo que daría buena imagen de la empresa y podría beneficiarlos de manera directa. Los clientes que te conozcan, o incluso alguien de incógnito, tarde o temprano descubrirán esta faceta tuya, y esto se verá recompensado.
¿Qué te parece?, ¿a que ahora ves más posible que nunca conseguir esta estabilidad laboral de la que hablábamos?
Como ves, con un poco de estrategia y cabeza, se puede.
Y ojo, no tienes por qué hacer todo esto en tu trabajo actual. Tenemos una sorpresa.
El caso es que también puedes conseguir el trabajo que es, por excelencia, el más estable de todos los que encontrarás, y que encima está en casi TODOS los sectores. No hablamos de un curro en concreto… hablamos de una tipología… Seguro que ya sabes por dónde van los tiros: La oposición.
El trabajo más estable en España
Si quieres un camino rápido hacia la estabilidad laboral, solo hay una manera: ser funcionario. Te acabamos de enlazar una guía para que puedas aprender a serlo, pero te resumimos las razones por las que esta es la definición perfecta de trabajo estable en nuestro país:
1. Protección legal frente al despido
Como funcionario, tu empleo está protegido por la legislación española. Los despidos en este ámbito son muuuuy raros y solo ocurren en circunstancias excepcionales, como una falta grave o delitos probados. Esto te da un nivel de seguridad que no encontrarás en la mayoría de empleos privados.
2. Salario garantizado
Tu sueldo no depende de la situación económica de la empresa ni de los vaivenes del mercado. Al trabajar en la Administración Pública, recibirás tu nómina de manera puntual todos los meses, incluso en épocas de crisis económicas. Es una tranquilidad que vale ORO, sobre todo en tiempos duros.
3. Condiciones laborales a prueba de crisis
Los funcionarios cuentan con derechos laborales sólidos. Por ejemplo, las vacaciones de los funcionarios son la leche. Pero es que también hay permisos extra por maternidad o paternidad, días de asuntos propios y horarios adaptados a la conciliación familiar. Estas condiciones son difíciles de igualar en el sector privado.
4. Progresión y estabilidad a largo plazo
Una vez que consigues tu plaza, puedes aspirar a ascensos y promociones internas, que a menudo son más accesibles que en el sector privado. Además, es habitual que los funcionarios puedan ir acumulando antigüedad, lo que se traduce en mejoras en el sueldo y también en condiciones laborales.
5. Trabajo "a prueba de mercado"
Los empleos públicos son menos vulnerables a las fluctuaciones del mercado laboral. En todos los sectores donde hay un cargo público siempre se necesitará profesionales. Y si no fuera así, te darían otro trabajo. Nunca dejarás de currar, no te preocupes por eso nunca más.
6. Cultura de estabilidad
En España, ser funcionario está muy arraigado en la cultura laboral como sinónimo de seguridad y prestigio. Desde hace décadas, se considera una meta profesional que te asegura un futuro tranquilo.
Si el tema de la estabilidad laboral es importante de verdad para ti, no se nos ocurre otra recomendación mejor que la de apostar por un cargo público. En caso de que te interese, te recomendamos apuntarte a nuestra academia online de oposiciones, donde conseguirás ese trabajo que te permitirá por fin dejar de perseguir algo que, de otra manera, consideramos imposible de garantizar. Contáctanos si te interesa saber sobre nuestras formaciones.