7 pasos para empezar a preparar oposiciones en 2026

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Luka FN

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30 mar 2026

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Estos son los 7 pasos que debes seguir para empezar a preparar unas oposiciones:

  1. Paso 1: Elige bien la oposición antes de ponerte a estudiar

  2. Paso 2: Lee las bases de la convocatoria de principio a fin

  3. Paso 3: Consigue el temario oficial y verifica que está actualizado

  4. Paso 4: Planifica el tiempo antes de empezar a estudiar

  5. Paso 5: Empieza a hacer test desde el primer día

  6. Paso 6: Prepara tu entorno y crea una rutina que puedas mantener

  7. Paso 7: Decide si necesitas academia y qué tipo encaja contigo

Decidir que vas a preparar una oposición es fácil. Saber exactamente por dónde empezar, no tanto.

La mayoría de las personas que empiezan a opositar cometen el mismo error: abren el temario el primer día, se agobian con la cantidad de información que tienen delante y empiezan a estudiar sin ningún criterio. Sin plan, sin estructura, sin saber realmente qué están preparando ni cuánto les queda por delante.

El resultado siempre es el mismo. Estudian mucho durante las primeras semanas, se desorganizan, pierden el ritmo y llegan al examen sin haber dominado realmente nada.

La buena noticia es que esto tiene solución. Y empieza antes de abrir el temario.

En este artículo te contamos los 7 pasos para empezar a preparar oposiciones de forma eficaz, sin agobios y con un plan real que puedas mantener durante los meses que dura la preparación.

Paso 1: Elige bien la oposición antes de ponerte a estudiar

Este es el paso que más gente se salta. Y el que más caro paga después.

Elegir una oposición sin criterio es uno de los errores más comunes, y uno de los más costosos en tiempo. Cambiar de oposición a mitad de la preparación supone empezar casi desde cero: nuevo temario, nuevas pruebas, nueva estructura de examen.

Antes de abrir ningún material, hazte estas preguntas:

¿Cumples los requisitos de titulación? Cada cuerpo exige una titulación mínima diferente. Con la ESO puedes acceder a cuerpos del grupo C2 como Auxilio Judicial o Auxiliar del Estado. Con Bachillerato, a cuerpos C1 como Tramitación o Administrativo. Con titulación universitaria, a grupos A2 como Gestión Procesal. Compruébalo antes de cualquier otra cosa.

¿Cuántas plazas se convocan y con qué frecuencia? No todas las oposiciones tienen la misma regularidad. Algunas se convocan cada año, otras cada varios años. Una oposición con pocas plazas o convocatorias esporádicas es mucho más arriesgada que una con volumen constante de vacantes.

¿Qué tipo de trabajo implica? Aprobar es el objetivo a corto plazo. Pero después viene el trabajo real. Infórmate sobre las funciones del puesto, el entorno laboral, el horario y las posibilidades de desarrollo dentro del cuerpo. Opositar durante meses para un puesto que luego no te encaja no es una buena inversión de tiempo.

¿Encaja con tu vida? Si vives en una comunidad concreta y no puedes mudarte, una oposición de ámbito nacional puede obligarte a destinos que no quieres. Las autonómicas o locales te aseguran quedarte en tu zona. Es un factor que muchos no valoran hasta que ya es tarde.

La oposición adecuada no es necesariamente la más fácil ni la que tiene más plazas. Es la que combina viabilidad real con un puesto donde te puedas ver a largo plazo.

Paso 2: Lee las bases de la convocatoria de principio a fin

Antes de abrir el temario, lee las bases. Todas. Con atención.

Las bases de la convocatoria son el documento oficial que recoge exactamente qué se evalúa, cómo se puntúa cada prueba, qué requisitos debes cumplir, en qué fecha debes presentar la solicitud y cómo funciona el proceso de principio a fin. Es el mapa de todo lo que te espera.

Muchos opositores empiezan a estudiar sin haberlas leído y luego descubren cosas que cambian por completo su estrategia: que una prueba pesa más de lo que creían, que hay un ejercicio práctico que no habían contemplado, que la penalización por respuesta incorrecta es mayor de lo que pensaban o que existe una fase de concurso de méritos que también cuenta.

Si la convocatoria todavía no se ha publicado, busca las bases de la edición anterior. Los cambios de una convocatoria a otra suelen ser mínimos, y leer las bases antiguas te da una imagen muy fiel de lo que vas a encontrarte.

Lo que necesitas entender al terminar de leerlas:

  • Cuántos ejercicios tiene el proceso y si son eliminatorios

  • Qué puntúa cada prueba y cuál es la nota mínima para superarla

  • Si hay fase de concurso de méritos además de la oposición

  • Qué materias forman el temario oficial

  • Cuándo y cómo se presentan las solicitudes

Con esa información encima de la mesa, ya puedes empezar a planificar de verdad.

Paso 3: Consigue el temario oficial y verifica que está actualizado

No todo el temario que circula por internet está actualizado. Y estudiar con material desactualizado es uno de los errores más graves que puede cometer un opositor.

La normativa cambia. Las leyes se modifican, los reglamentos se actualizan, los criterios de evaluación varían de una convocatoria a otra. Estudiar una norma derogada o una versión antigua de una ley puede hacerte perder puntos en preguntas clave que en el examen tienen respuesta diferente a la que tú aprendiste.

Antes de comprar o descargar ningún temario, comprueba cuándo fue actualizado por última vez y si está alineado con la convocatoria vigente. Pregúntalo explícitamente a la academia o editorial. Si no dan una respuesta clara, sigue buscando.

Un buen temario es la base de toda la preparación. No escatimes aquí.

Paso 4: Planifica el tiempo antes de empezar a estudiar

El error más frecuente al empezar una oposición no es estudiar poco. Es estudiar sin plan.

Estudiar sin estructura tiene un coste alto: avanzas en los temas que más te gustan y descuidas los que más te cuestan, llegas al examen con lagunas que no habías detectado y, encima, la sensación de caos constante te desgasta más de lo necesario.

Lo que funciona es un plan realista, construido sobre lo que realmente tienes disponible, no sobre lo que te gustaría tener.

Empieza por esto:

Calcula cuántas horas semanales puedes dedicar de verdad. No las que te gustaría dedicar: las que realmente vas a poder mantener. Si trabajas y tienes compromisos, puede ser una hora diaria. Si tienes más disponibilidad, pueden ser tres o cuatro. Lo que importa es que ese número sea sostenible durante meses, no durante dos semanas.

Divide el temario en bloques semanales. Con el número de temas del temario oficial y las semanas disponibles hasta el examen, puedes calcular cuánto tienes que avanzar cada semana. Eso te da un ritmo concreto, no una sensación vaga de "tengo que estudiar más".

Planifica por semanas, no por días. Si planificas solo el día a día, cualquier imprevisto te desorganiza y lo percibes como un fracaso. Si planificas por semanas, puedes mover los bloques sin perder el hilo ni la motivación.

Incluye repasos desde el principio. La tentación es avanzar siempre hacia adelante, pero sin repasos periódicos el temario se olvida. El cerebro consolida la información mientras duermes y con la repetición espaciada en el tiempo. Reserva al menos un día a la semana para repasar lo ya estudiado.

Paso 5: Empieza a hacer test desde el primer día

Aquí está una de las diferencias más claras entre quienes aprueban y quienes no.

Muchos opositores estudian el temario durante meses y dejan los test para el final, cuando ya "dominan" la teoría. Es un error. La práctica con preguntas tipo test no es el paso final de la preparación: es parte integral del proceso desde el principio.

Hacer test tiene tres funciones que no puede cumplir el estudio teórico por sí solo:

Detecta lo que no has entendido de verdad. Puedes leer un tema tres veces y creer que lo tienes claro. La primera vez que lo respondes en un test, descubres exactamente qué no habías entendido. Esa información vale más que una hora más de lectura.

Te entrena para las condiciones del examen. Los exámenes tipo test tienen su propia lógica: los distractores están diseñados para confundir, el tiempo limitado presiona, y hay que tomar decisiones rápidas. Eso no se aprende leyendo: se aprende practicando.

Hace que el aprendizaje sea más duradero. La ciencia del aprendizaje lleva décadas documentando que recuperar activamente la información del test mejora la retención a largo plazo mucho más que releer. No es intuición: es cómo funciona la memoria.

La recomendación práctica es sencilla: después de estudiar cada tema, haz test sobre ese tema. No esperes a terminar el bloque ni a llegar al final del temario. Hazlos de inmediato, mientras el contenido está fresco, y repítelos días después para consolidar.

Paso 6: Prepara tu entorno y crea una rutina que puedas mantener

El entorno de estudio importa más de lo que parece. No porque estudiar en un sitio bonito te haga aprender más, sino porque el entorno condiciona directamente tu capacidad de concentración y tu facilidad para entrar en modo estudio.

Algunos principios que funcionan:

Estudia siempre en el mismo sitio. El cerebro asocia entornos con estados mentales. Si estudias siempre en el mismo lugar y solo estudias ahí, con el tiempo entrar en ese espacio activa automáticamente el modo concentración. Mezclar el espacio de estudio con el de ocio o descanso rompe esa asociación.

Elimina el móvil del espacio de estudio. No basta con silenciarlo. La mera presencia visible del teléfono reduce la capacidad cognitiva disponible, incluso si no lo miras. Ponlo en otra habitación durante las sesiones de estudio.

Usa bloques cortos de estudio con descansos programados. Sesiones de 45 a 60 minutos de concentración real, seguidas de un descanso breve, son más eficaces que maratones de varias horas. La fatiga cognitiva reduce la calidad del aprendizaje, no solo la cantidad.

No subestimes el descanso. Preparar una oposición es una carrera de fondo. El sueño, el ejercicio físico y los momentos de desconexión no son un lujo que te quita tiempo de estudio: son parte del proceso. El cerebro consolida lo aprendido durante el sueño, y la fatiga acumulada destroza la concentración y la memoria.

Paso 7: Decide si necesitas academia y qué tipo encaja contigo

Hay personas que aprueban oposiciones preparándose por libre. También hay personas que llevan años estudiando solas sin resultado y que solo empezaron a avanzar cuando tuvieron estructura y acompañamiento externo.

La pregunta no es si una academia es mejor o peor en abstracto. La pregunta es qué necesitas tú para mantener el ritmo durante los meses que dura la preparación.

Si tienes mucha autodisciplina, sabes organizarte solo y tienes acceso a materiales de calidad actualizados, prepararte por libre es perfectamente viable. Requiere más autogestión, pero funciona.

Si necesitas estructura externa, horarios que te obliguen a sentarte, un equipo que resuelva dudas rápido y simulacros con corrección, una academia te va a dar ese marco. La clave es elegir bien.

Antes de matricularte en ninguna academia, comprueba estas cosas:

Que el temario esté actualizado. Pregúntalo explícitamente. No des nada por supuesto.

Que incluya práctica de test desde el inicio. Una academia que solo da teoría te está dejando a medias. El entrenamiento con preguntas tipo test es parte de la preparación, no un añadido opcional.

Que tenga reseñas reales y suficientes. Revisa Google o Trustpilot. No los testimonios seleccionados en su propia web: las plataformas independientes. Un volumen amplio de reseñas positivas recientes dice más que cualquier eslogan publicitario.

Que el formato encaje con tu vida. Presencial u online no es una cuestión de preferencia abstracta. Es una cuestión de qué vas a poder mantener durante meses. Si trabajas o tienes horarios irregulares, el formato online tiene todo el sentido. Si necesitas la estructura del aula y el compromiso del grupo, lo presencial puede darte más ritmo.

Los errores más frecuentes al empezar a preparar oposiciones

Hay patrones que se repiten siempre. Conocerlos de antemano te puede ahorrar meses.

Esperar a que salga la convocatoria para empezar. Cuando se publica la convocatoria, ya vas tarde. El temario es extenso y dominarlo requiere meses de trabajo previo. Quien empieza antes llega al examen con ventaja real.

Cambiar de oposición a mitad de la preparación. Cada vez que cambias de oposición pierdes el trabajo acumulado. Elige bien desde el principio y mantente en esa decisión salvo causa de peso.

Estudiar sin hacer test. Leer el temario sin practicar con preguntas es estudiar a medias. Los test no son la fase final: son parte del proceso desde el primer tema.

Estudiar con material desactualizado. Un temario antiguo puede hacerte fallar preguntas que tienen respuesta distinta en la normativa vigente. Verifica siempre la fecha de actualización.

Descuidar el descanso. Preparar una oposición sin tiempo de recuperación no es productividad: es desgaste. El cansancio acumulado reduce la calidad del estudio y acaba afectando a la motivación.

Cómo te ayuda Formación Ninja a empezar bien desde el primer día

Sabemos que el momento más difícil de una oposición no es el examen. Es el primer día.

La pregunta de por dónde empezar, la sensación de que hay demasiado por delante y la duda de si vas a poder mantener el ritmo durante meses son los obstáculos reales que frenan a la mayoría de personas antes incluso de empezar.

En Formación Ninja hemos diseñado un método para que ese primer día sea lo más claro posible. Desde el primer momento tienes acceso completo a todo: temario actualizado, clases grabadas disponibles 24/7, plataforma de test ilimitada organizada por temas y niveles de dificultad, y soporte directo por WhatsApp con respuesta rápida.

No hay módulos bloqueados ni contenido que se va desbloqueando con el tiempo. Desde el minuto uno puedes avanzar a tu ritmo, repasar cuando lo necesitas y medir con datos reales cómo evoluciona tu nivel semana a semana.

Aplicamos en cada clase técnicas de estudio eficaces pensadas para que aprendas más en menos tiempo y retengas mejor lo que estudias. No se trata de memorizar por memorizar: se trata de entender, practicar y consolidar.

Si todavía no sabes si nuestro método es lo que necesitas, tenemos un canal de YouTube y un blog con contenido gratuito donde puedes ver clases reales y hacerte una idea de cómo trabajamos antes de dar ningún paso.

Lo que encontrarás en Formación Ninja:

  • Clases grabadas 24/7, sin depender de horarios fijos

  • Temario completo incluido desde el primer día, siempre actualizado

  • Plataforma de test ilimitada con filtros por tema y nivel de dificultad

  • Técnicas de estudio eficaces aplicadas en cada clase

  • Ranking mensual para medir tu progreso real frente a otros opositores

  • Soporte directo por WhatsApp con el equipo experto

Tu plaza empieza con un buen primer paso. Que ese primer paso sea el correcto marca la diferencia entre prepararte durante meses con método o perder tiempo dando vueltas sin avanzar.

Preguntas frecuentes (FAQs)

¿Cuándo es el mejor momento para empezar a preparar una oposición?

Antes de que salga la convocatoria. Cuando se publica la convocatoria, el plazo de presentación de solicitudes dura solo unos días o semanas, y el examen se celebra meses después. 

Quien ya lleva tiempo preparado llega con ventaja real. Empezar cuando se publica la convocatoria suele ser demasiado tarde para dominar un temario extenso.

¿Cuántas horas hay que estudiar al día para preparar una oposición?

Depende de la oposición y de tu disponibilidad, pero más horas no siempre significa más avance. 

Lo que importa es la calidad de las horas de estudio y la constancia en el tiempo. Una hora diaria de estudio real, bien organizada y con práctica de test, es más eficaz que cuatro horas de lectura sin estructura. 

Muchas personas preparan oposiciones mientras trabajan dedicando entre una y dos horas diarias con buenos resultados.

¿Es mejor estudiar solo o con academia?

Depende de tu capacidad de autogestión y de tu situación.

Prepararse solo es viable si tienes disciplina, materiales actualizados y sabes organizarte. 

Una academia aporta estructura, temario trabajado, simulacros con corrección y acompañamiento cuando te atascas. Para quien empieza desde cero, el acompañamiento suele marcar la diferencia en los primeros meses.

¿Cuánto tiempo se tarda en preparar una oposición?

Varía según la oposición y el punto de partida de cada persona. 

Oposiciones más accesibles, como Auxilio Judicial o Correos, pueden prepararse en 6 a 12 meses con dedicación constante. Oposiciones más complejas, como Gestión Procesal, Cuerpo Administrativo o cuerpos con prueba oral, pueden requerir entre 1 y 2 años. 

Lo importante es empezar con tiempo suficiente y no intentar comprimir la preparación en pocas semanas.

¿Puedo presentarme a una oposición sin haber terminado de estudiar todo el temario?

Depende de la oposición y de cuánto domines lo que has estudiado. Presentarse sin tener todo el temario al mismo nivel no es un error si has trabajado bien los bloques más importantes y te has entrenado con simulacros. 

No presentarse nunca tampoco es la solución: el examen real te da una referencia muy valiosa para las siguientes convocatorias. 

Lo que sí hay que evitar es llegar sin haber practicado nada con test o simulacros: el formato del examen se trabaja, no se improvisa.

¿Qué oposición es más fácil para empezar?

La pregunta no es cuál es más fácil, sino cuál encaja mejor contigo. En términos de requisitos de acceso y extensión del temario, las oposiciones del grupo C2, como Auxilio Judicial o Correos, suelen considerarse más accesibles. 

Pero "accesible" no significa sin competencia: el número de aspirantes en estas oposiciones también es alto. 

Elige la que cumpla los requisitos de tu titulación, tenga convocatorias regulares y un puesto de trabajo donde te puedas ver a largo plazo.

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