
¿Acabas de suspender tu oposición y no sabes qué hacer ahora?
¿Sientes que todo el esfuerzo de meses o años se ha ido al traste y no entiendes cómo seguir adelante?
Si es así, déjame decirte algo que probablemente necesitas escuchar: no estás solo y esto no es el final.
Las estadísticas son claras y duras.
El ratio de opositores por plaza en Auxiliar Administrativo del Estado es de 41 a 1.
Esto significa que por cada una de las plazas ofertadas, 41 opositores se presentan.
En Policía Nacional estamos hablando de 131 a 1: por cada plaza, 131 opositores compiten.
Auxilio Judicial 69 a 1. Guardia Civil 111 a 1. Y bomberos suele ser 15 a 1.
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¿Qué significa esto?
Que por cada una de las plazas que realmente se van a cubrir, hay decenas de opositores que no van a conseguirla.
Cuando apruebas una oposición todo son alegrías, festejo y felicidad.
Pero ¿qué ocurre cuando somos uno de esos decenas de opositores que finalmente no hemos aprobado nuestra oposición?
Hoy vamos a hablar de esto.
Y te voy a contar exactamente qué hacer cuando suspendes.
No son consejos motivacionales vacíos ni frases bonitas que no sirven para nada.
Son dos pasos concretos que han ayudado a cientos de opositores a levantarse después de un suspenso y conseguir su plaza en la siguiente convocatoria.
El primer paso es pasar el duelo correctamente, sin saltarte ninguna fase, porque si lo haces mal ahora te pasará factura dentro de unos meses.
El segundo paso es hacer un análisis real de qué ha fallado en esta convocatoria para no repetir los mismos errores en la siguiente.
A lo largo de este artículo te voy a explicar las 5 fases del duelo que atraviesa todo opositor que suspende, te voy a contar la historia real de un compañero mío que suspendió y cómo lo gestionó, y te voy a dar las claves para analizar qué has hecho mal y qué puedes mejorar.
Si acabas de suspender o conoces a alguien que esté pasando por esto, quédate hasta el final porque esto puede marcar la diferencia entre rendirse o conseguir tu plaza en la siguiente convocatoria.
Paso 1: Pasar el duelo correctamente
El duelo es una reacción psicológica ante una pérdida, ante una tragedia.
Va a haber personas para las que sea la pérdida de un ser querido.
Y va a haber personas para las que sea suspender una oposición.
Puede sonar exagerado, pero si has invertido un año, dos años o más preparándote, suspender se siente exactamente así: como una pérdida.
El duelo se divide en cinco fases, y yo siempre recomiendo el mismo acrónimo para recordarlas: NARDA.
Negación
Angustia
Regateo
Depresión
Aceptación
Es como me lo memoricé yo en su momento y te lo recomiendo a todos.
Voy a contarte cada una de las fases con un caso concreto: un opositor con el que compartí yo oposición que suspendió.
Lo voy a llamar Carlos.
Carlos suspendió la prueba de press de banca en bomberos en mi oposición.
Teníamos una prueba de press de banca y llegó un momento en el que no pudo levantar la barra.
Cuando llevaba 40 y pico repeticiones, suspendió.
Te voy a contar cómo fue pasando por cada una de estas fases a lo largo de su suspenso.
Fase 1: Negación
La negación es la primera reacción.
“Esto no me puede estar pasando a mí. Esto seguro que no es real. Esto es imposible. No, no. Así no se hacen las cosas.”
Negación. Simplemente: “esto no está ocurriendo.”
Bueno, pues la realidad es que sí está ocurriendo.
Pero la primera reacción suele ser que no, que es imposible, que esto no es real, que no te está pasando.
Esta fase suele ser bastante rápida.
Puede durar minutos u horas.
En el caso de Carlos, cuando le suspendieron de la prueba del press de banca, lo primero que dijo fue:
“No puede estar pasándome, no puede estar pasándome, no puede estar pasándome.”
Negación pura.
Fase 2: Angustia
Luego llega un momento de angustia.
“Hostia, ¿qué va a pensar mi familia de mí? ¿Qué va a pensar mi entorno? Toda esta gente que me ha estado apoyando…”
Te empiezas a angustiar.
Yo esto lo he visto en algunas oposiciones: gente que pega a las cosas, gente que reacciona de manera agresiva, o gente que se angustia y empieza a llorar.
Es que acabas de suspender la oposición.
A lo mejor llevas un año, dos años preparándola.
Ya has pasado la fase de la negación (que suele ser bastante rápida) y estás en un momento de angustia.
Es un momento complicado donde las personas que estamos alrededor tampoco sabemos muy bien cómo ayudar porque es un momento frágil.
Y normalmente, pues el opositor tiende a reflejarlo mucho con el entorno:
“Es que el tribunal, es que tal…”
Estas dos primeras fases suelen ser bastante rápidas.
Pueden ocurrir incluso en el mismo día.
En el caso de Carlos, un miembro del tribunal le acompañó al servicio y le dijo:
“No te preocupes, va a haber más convocatorias y demás.”
Y él decía:
“No puede estar pasándome, no puede estar pasándome” (negación).
“Pero ¿cómo se lo voy a decir a mi mujer que me ha estado apoyando tantísimo tiempo? Esto es imposible” (angustia).
Fase 3: Regateo
Luego llega la tercera fase: la fase del regateo.
En la fase del regateo lo que hacemos es:
“Es que esta pregunta estaba fuera de temario, voy a ver si puedo impugnarla.
Voy a ver si el tribunal me repite el examen.
Voy a impugnar la oposición completa porque estoy segurísimo de que eso está mal hecho y de que me tienen que repetir la convocatoria.”
IMPORTANTE: estoy hablando de consejos generales.
Siempre, obviamente, ha habido convocatorias que se han desarrollado mal, convocatorias mal hechas y que por tanto impugnar o rebatir al tribunal tiene sentido.
Pero no es la normalidad.
La mayoría de las veces, cuando un opositor suspende, la convocatoria se ha desarrollado correctamente y no hay nada que rebatir, no hay nada que se pueda impugnar.
Entonces ahí entra la fase del regateo.
En el caso de Carlos solo había un intento para todos, exactamente igual.
Pero él pidió a ver si le podían permitir repetir la prueba.
No se la repitieron, pero es completamente normal que lo pidiera.
“A lo mejor si somos suficientes impugnando, seguro que nos repiten las pruebas a todos y conseguimos…”
Esta es la fase del regateo.
Ojo con esta parte porque hay veces que los opositores tenéis razón.
Yo recuerdo, por ejemplo, un par de convocatorias antes de la mía en bomberos Comunidad de Madrid.
Era un temario cerrado y el 60% de las preguntas estaban fuera de temario.
Hubo un montón de gente que impugnó la oposición y se repitió.
Se repitió el examen teórico.
Pero el 95% de las veces que escucho historias de este estilo, el tribunal normalmente suele optar por tirar hacia adelante.
Hay que diferenciar —y es un poco complicado porque estamos en un momento complejo—, hay que saber diferenciar si simplemente estamos en la fase de regateo del duelo o si realmente tenemos razón y aquí hay que impugnar preguntas.
Depende un poco de cada caso concreto.
Fase 4: Depresión — La más larga y peligrosa
Luego llega un momento en el que entramos en la fase de depresión.
Aquí ya empiezas a darte cuenta de que estás suspenso.
Es la fase más larga.
Es la fase en la que te hundes.
Es la fase en la que estás jodido porque has impreso un montón de esfuerzo en esta oposición y no ha salido, por el motivo que sea.
Normalmente suele durar ya unas dos, tres, cuatro o algunas semanas más.
Depende de cada persona.
Hay gente que pasa por las fases muy rápido y gente que pasa más lento por cada una de ellas.
No os preocupéis, haced vuestro propio duelo.
Es decir, adáptalo a ti, al tiempo que tú necesites.
Pero normalmente la fase de la depresión es la más larga.
Es una fase en la que vas a estar un tiempo ahí, vas a estar jodido, cabizbajo, decepcionado, triste.
Y simplemente hay que pasarla.
Si te has ido dando cuenta, todas las fases las hemos ido pasando.
Pues la depresión también va a pasar.
Vamos a estar aquí un tiempo, pero acabará pasando.
Lo digo para que sepas que es parte del duelo y ya está.
Consejo crítico: NO tomes decisiones en la fase de depresión
Te recomiendo que en la fase de depresión no tomes decisiones porque no estás en un buen momento.
Es una fase dura y ya está.
Pero te recomiendo que no tomes decisiones tipo:
“Voy a dejar de opositar.”
“Me voy a ir a Haití a vivir un tiempo.”
“Voy a abandonar todo.”
Porque no es un buen momento. No es un buen momento.
Si ya te pasas a la fase de aceptación, ahí ya podemos volver a hablar.
Pero en la fase de depresión yo normalmente le suelo recomendar a la gente que acepte el sitio en el que está, que acepte la fase del duelo en la que está (que es la depresiva, que es una mierda), pero hay que pasar por ahí.
Que en ese momento sea consciente de ello y que no tome decisiones relacionadas con la oposición, con tu pareja, con tu familia o con el curro.
Simplemente aquí intentemos no tomar decisiones.
El error más común: saltarse la fase de depresión
Mucho ojo aquí.
Muchísimo ojo porque esto lo he visto también bastantes veces en opositores.
Hacen negación, angustia, regateo, entran en depresión pero rápidamente pasan a aceptación y se ponen otra vez a opositar.
Creo que es un error. Creo que es un error.
Las fases hay que pasarlas.
He visto bastantes opositores que esta fase de depresión no la hacen bien.
La pasan demasiado rápido.
Enseguida acaban de suspender la oposición y ya empiezan a pensar en:
“Cómo me voy a preparar la siguiente, cómo lo voy a cambiar todo.”
Y se ponen otra vez a estudiar, se ponen otra vez a prepararse.
¿Qué ocurre?
Que esta fase no la has pasado.
La has obviado y has tirado hacia delante.
De repente te pones otra vez a opositar, te pones otra vez a estudiar, y tres, cuatro, cinco o seis meses más tarde, de repente un día dices:
“Hostia, estoy triste, no consigo estudiar bien, estoy cansado, estoy fatigado, como que no sé, no me siento bien.”
¿Qué pasa?
Que ahora estás haciendo la fase de depresión.
Tendrías que haberla hecho en su momento, pero por querer ir demasiado rápido, por no aceptar las fases del duelo y no pasar por ellas, te está pasando tres meses más tarde.
Quizá cuando ya habías cogido cierta inercia para prepararte la siguiente convocatoria.
Y de repente vuelves a hundirte.
Qué putada.
No tengas prisa
No tengas prisa aquí.
Aquí no hay que meter velocidad preparándonos la oposición.
Ya sabes que yo soy bastante amigo de la velocidad en general, pero aquí no. Aquí no.
Cada uno tiene su duelo.
Cada uno tiene sus fases.
Hay que pasar por todas y hay que pasar el tiempo que estimemos.
Para algunos, la fase de depresión puede ser una semana.
Para otros puede ser dos meses.
Cada persona es diferente.
Pero respeta el duelo. Respeta cada una de las fases.
Qué hacer en la fase de depresión
La fase de depresión es el momento de viajar, el momento de curarse, el momento de desaparecer de la oposición.
Mi compi Carlos precisamente, teníamos un grupo de WhatsApp donde estábamos todos, y él se salió del grupo cuando entró en la fase de depresión.
Ya veía que no estaba bien.
De hecho, Alberto (el otro día lo entrevistamos y subimos el vídeo a YouTube), Alberto también pasó por varios suspensos.
Él mismo dijo que le duró, creo recordar, mes y medio, más o menos un par de meses de “qué asco, salirse del mundo de las oposiciones.”
Pero él no decidió dejar la oposición.
Él era consciente de que estaba en esta fase y simplemente trató de distanciarse lo máximo posible de las oposiciones para curarse esa herida, ese dolor.
Fase 5: Aceptación — Cuando puedes volver
Luego llega la última fase: la de aceptación.
En la fase de aceptación ya has pasado por todas: negación, angustia, regateo, depresión, aceptación.
En esta fase ya te has dado cuenta de que sí, has suspendido, pero le pasa a mucha gente.
Poca gente aprueba su oposición a la primera.
De hecho, lo más normal es que no apruebes a la primera.
Todo el mundo hemos suspendido alguna convocatoria alguna vez.
Y aquí te das cuenta de que no ha salido en esta, pero puede que salga en la siguiente.
A la siguiente a lo mejor sí.
Aquí ya puedes empezar a tomar decisiones.
La fase de aceptación ya es un buen momento para plantearse:
¿Sigo o no sigo con la oposición?
¿Cómo me voy a preparar la siguiente convocatoria?
¿Cuándo es el momento adecuado de empezar?
¿Me cambio de academia?
¿Me cambio de administración? Si estoy opositando al Estado, ¿me paso a la Comunidad de Madrid, por ejemplo?
Es un momento en el que ya puedes empezar a tomar decisiones.
Ya digamos que has aceptado el suspenso, ya estás pasando por la fase del duelo y ya empiezas a estar preparado para preparar la siguiente.
Digamos que ya hemos curado la herida.
Final feliz de Carlos
Tengo un final feliz para Carlos.
Carlos no aprobó en esta convocatoria en la que tuvo que pasar todo este duelo.
Pero aprobó en la siguiente.
Hoy en día, es bombero.
Así que hay que pasar el duelo y rápidamente ponernos con el segundo de los pasos.
Paso 2: Hacer un análisis de qué ha pasado
Hemos hablado del primero, que es pasar el duelo.
Y el segundo de los pasos es hacer un análisis de qué ha pasado en esta convocatoria.
Es muy común entre opositores suspensos que hagan lo siguiente:
Suspenden una oposición, pasan su duelo, y cuando vuelven, vuelven a hacer exactamente lo mismo.
Vuelven a opositar exactamente igual, en la misma academia, y todo exactamente de la misma manera que les llevó al suspenso.
Y claro, si quieres resultados diferentes, lo suyo es que hagas cosas diferentes.
Para eso es obligatorio analizar qué ha ocurrido en esta convocatoria.
Hay dos momentos clave que tienes que analizar:
La preparación de la oposición
La ejecución del examen
Rápidamente todos pensamos que simplemente lo que tenemos que hacer es lo que hacíamos antes pero MÁS.
Y no siempre es así.
Analizar la preparación de la oposición
Dentro de la preparación hay que analizar varias cosas.
1. Analizar la intensidad
Lo primero, obviamente, es analizar la intensidad a la que te has preparado.
Olvídate de lo que escuches en Instagram.
Olvídate de “12 horas al día” y demás.
No, no, no.
Bajo tus circunstancias, ¿podrías haberte preparado más?
Mejor dicho, ¿podrías haberte preparado MEJOR?
De verdad, ¿has dado el 100% de lo que tú podías dentro de tus circunstancias?
¿Has dado el 100%?
Esa es la primera pregunta que deberías hacerte llegado a este punto.
2. Analizar si te has preparado de la manera adecuada
Lo segundo es analizar si nos hemos preparado de la manera adecuada.
Estamos hablando de la preparación del examen, de la preparación de la oposición, no de la ejecución.
Para saber si nos hemos preparado bien hay que mirar varias cosas.
La estrategia
Lo primero: la estrategia.
Ya sabes que en una oposición lo primero que hay que hacer para conseguir tu plaza es pasar todas las pruebas.
Si tu oposición, por ejemplo, tiene un teórico y un psicotécnico, y te has preparado muy bien el teórico pero has suspendido el psicotécnico, está claro que a nivel estratégico hay algo que hay que cambiar de cara a la siguiente convocatoria.
Si te has centrado mucho en la preparación de los méritos y muy poco en la preparación de la oposición, y luego resulta que has suspendido la oposición y ni siquiera has llegado a la fase de méritos (esto le ocurre mucho a bomberos), pues está claro que eso hay que cambiarlo para la siguiente.
Esta parte de análisis estratégico de cómo encarar una oposición es una de las primeras cosas que hacemos con los alumnos cuando se apuntan al plan élite, donde podemos ayudarles de manera mucho más individualizada.
“Oye, esta oposición es así, hay que prepararla de esta manera.
Así es como vas a maximizar tus opciones de conseguir plaza,
que es de lo que va esto de las oposiciones.”
La planificación de estudio
Otro aspecto que hay que mirar es la planificación de estudio.
La mayoría de la gente (y me resulta curioso esto) se planifica el estudio bastante regular, bastante mal.
Mucha gente estudia los temas que más le gustan.
Entonces, cuando un tema te gusta, pues lo repites muchas veces y lo dominas.
Y sacas sietes y ochos en los test.
Pero luego resulta que hay un 60% de la oposición que ni siquiera has abierto.
O si no, no has hecho adaptación cuando se acercaba el examen.
Cuando se acercó el examen, ¿hiciste algún tipo de adaptación para dar vueltas más rápidas y que todo el temario lo tuvieses fresco?
Es posible que no.
Manejar bien una planificación (por vueltas, por capas, por arrastre, la que a ti te encaje) a lo largo de toda tu preparación te va a llevar al éxito.
Pero claro, si tú ahora, que estás analizando tu suspenso, estás viendo que
“Es que en realidad no me planificaba bien”,
aquí tienes margen de mejora.
Aún puedes mejorar esto.
Cuenta con que todo lo que mejores de una preparación a otra va a aumentar tu probabilidad de conseguir plaza.
Así que es clave que durante el análisis seas honesto.
Con honestidad, evalúa qué es lo que has hecho bien y qué es lo que aún puedes mejorar.
Si vas a identificar puntos concretos y dices:
“Wow, estas cinco, cuatro, seis cosas que acabo de averiguar que no he hecho bien…
si las implemento en la siguiente, a lo mejor pillo.”
Las técnicas de estudio
Otro de los aspectos que hay que mirar son las técnicas de estudio.
Opositar sin técnicas de estudio es como conducir sin saber cómo van los pedales.
Te vas a tirar 3, 4, 5, 6, 8 horas estudiando y no sabes realmente estudiar.
Pues si no lo has hecho bien en esta convocatoria, tienes un margen de mejora abismal.
A nosotros cada semana nos llegan un montón de opositores que se apuntan a Formación Ninja.
Y lo primero que les ocurre cuando aterrizan es que les sorprende mucho nuestra manera de dar clase.
Les sorprende mucho las técnicas de estudio, les sorprende mucho el método con el que damos todas las clases.
Alberto nos decía:
“Llevo en Formación Ninja un año y medio y mi experiencia no ha podido ser mejor.
De hecho, vengo de otra academia y puedo comparar.”
O Marta, que comentaba:
“Academia diferente a todas, y de verdad que te motivan para estudiar.”
Cuando aprendes técnicas de estudio, la manera de afrontar el temario cambia muchísimo.
Así que, si aún no aplicas técnicas de estudio potentes en tu oposición, tienes un margen de mejora bastante alto.
Ojalá lo implementes en la siguiente convocatoria.
Los test
Otro de los aspectos que hay que mirar es si hemos hecho test suficientes.
Al final, el proceso de estudio consiste en dos fases:
Fase 1: Meter datos.
Para eso están las técnicas de estudio y las clases.
Nosotros damos todas las clases grabadas desde el día uno.
En las clases te decimos:
“Mira, este dato es el bueno, memorízalo de esta manera, con esta nemotecnia, con esta técnica de estudio, y encara de esta manera este párrafo o estos datos de este artículo.”
Esto consiste en meter datos para dentro, memorizar, estudiar.
Es un proceso de coger datos del temario e insertarlos en tu cabeza.Fase 2: Sacar datos.
Pero es que el examen no es un examen de memorizar.
Es un examen de sacar datos.
Datos que tú ya tienes, que los tienes aquí dentro, pero que tienes que ponerte a prueba en un examen tipo test y reflejar toda esa información que ya tienes.
Es un proceso diferente.
No es lo mismo estudiar (meter datos) que hacer test (sacar datos).
Y el día del examen te van a evaluar esta segunda parte.
Esto hay que practicarlo.
Entonces, si has estado estudiando muchísimo tiempo, muchísimas horas, muchísimos meses o incluso años, pero has hecho muy pocos test, pues es que no has entrenado en las condiciones reales a las que te has enfrentado el día del examen.
No has hecho test suficientes.
Si no tienes una plataforma de test (nosotros, por ejemplo, todos nuestros alumnos la tienen) o simplemente te has hecho 20 preguntas a la semana o cosas del estilo, pues tienes margen de mejora.
Es algo que puedes implementar para la siguiente convocatoria.
Ya te digo: entrena también el sacar información de tu cabeza, no solo el estudiar.
Analizar la ejecución del examen
Pero es que no todo el mundo se prepara mal.
Hay gente que se prepara muy bien y luego el día del examen es cuando la caga.
Hay que analizar la preparación de la oposición Y la ejecución del examen.
Muchísima gente falla aquí, no falla en la preparación.
El día del examen te juegas meses o años de tu vida.
Y te la juegas todo en una.
Cuando un opositor suspende, muchas veces ocurre que no han hecho este trabajo de análisis del que estamos hablando hoy y apuntan hacia su preparación:
“Tengo que estudiar más, tengo que aprender técnicas de estudio, tengo que hacer más test, tengo que planificarme.”
Pero todo esto está muy bien… aunque todo esto es de la fase de planificación.
Y a lo mejor tú aquí no fallaste, o no fallaste en exceso.
A lo mejor donde fallaste fue en la ejecución del examen.
Y es aquí donde hay que apuntar.
La semana previa al examen
Por ejemplo, muchísima gente la caga en la semana previa al examen.
Gente que no hace esa aproximación real a lo que se va a enfrentar el día del examen.
No planifica bien su última vuelta o sus últimas vueltas.
Y lo que ocurre es que ha llegado como ha llegado con su planificación global y con eso se enfrenta al examen.
Pero esto se puede hacer muy, muy bien.
No me voy a meter mucho en este tema porque podría hacer un artículo solo de esta última fase de cómo encarar el último mes o las últimas semanas antes de un examen.
Si te gustaría que hablase de ello, ponlo en los comentarios y así hago contenido concreto solo de esto.
Puedes fallar en la semana previa al examen.
El día previo al examen
También puedes fallar en el día previo al examen.
Gente que estudia… yo recuerdo a una persona que me comentó que estudió 12 horas el día antes del examen.
Es una cagada gigantesca.
Es un error gigantesco.
¿Por qué?
Porque vas a llegar muy cansado, con muchísima fatiga.
Te has preparado muy bien, pero claro, el día previo estás 12 horas.
¿Cómo esperas estar al día siguiente? ¿Apretado?
Luego llega el día del examen… y la cagas.
El mismo día del examen
Pero es que el mismo día del examen también hay muchas cosas que mirar:
¿Con cuánta antelación llegas?
¿Cuáles son las rutas por las que vas a llegar el día del examen?
¿Qué vas a comer?
No improvises, por favor.
El día del examen no se improvisa.
No comemos en una cafetería.
Lleva la comida de casa porque no sabes cómo te va a sentar la comida de la cafetería.
No te tomes un café de la cafetería.
No sabes cómo te sienta ese café o esa agua.
A lo mejor tienes que ir al baño en medio del examen.
Sin embargo, tu café de tu casa SÍ sabes cómo te sienta.
Todo esto hay que manejarlo en el protocolo.
Tienes que tener clarísimo el protocolo del día del examen y de la semana previa.
Ese día no se improvisa nada.
Gestión de los nervios y protocolo de ejecución
Aspectos como la gestión de los nervios o incluso el mismo protocolo de ejecución del examen.
¿Cuántas vueltas vas a dar?
¿Cuántas vueltas vas a dar al examen? ¿Tú lo sabes?
Si no tienes la respuesta clarísima, ahí tienes margen de mejora.
Yo sabía cuántas vueltas iba a dar a mi examen.
La gente que se prepara muy bien con nosotros sabe cuántas vueltas va a dar al examen.
Lo sabe perfectamente.
¿Cuántas va a responder en la primera vuelta, en la segunda, en la tercera?
Si va a dar tres vueltas, ¿qué va a hacer cuando dude entre dos?
¿Se la juega o no se la juega?¿Qué va a hacer cuando descarte una opción?
¿La tacha o no la tacha? Señala la incorrecta?
Todo ese protocolo dentro de la ejecución del propio examen hay que ponerlo en práctica.
Y a lo mejor tú no has fallado en la preparación.
A lo mejor has fallado justo en la ejecución del examen ese día.
Los meses previos, los años previos, lo hiciste bien.
Falló ese día.
Puede ser.
Pero todo esto lo descubres si después de pasar las fases del duelo eres capaz de hacer un análisis de dónde tienes margen de mejora para la siguiente.
Último aspecto a analizar: ¿Cambio de oposición?
Hay un último aspecto a analizar que es muy, muy, muy importante y que poca gente hace.
Y es:
¿Y si cambio de oposición?
En los próximos 10 años, más o menos, se va a jubilar el 60% de la Administración pública.
Más del 50% se van a jubilar en los próximos años.
Por tanto, estamos en un momento bastante bueno de oposiciones, bastante bueno de convocatorias.
Va a haber convocatorias en prácticamente todas las oposiciones en los próximos años.
Si tu oposición sale cada 2 años, en esos dos años de transición entre una convocatoria y otra van a surgir muchas oportunidades.
¿Merece la pena esperar?
O sea, ¿ser un opositor especialista y esperarme 2 años a la siguiente?
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¿O con todo lo que he aprendido en esta convocatoria voy a poder enfrentarme a oportunidades que vayan saliendo en los próximos meses?
Porque te aseguro que, a la tasa de jubilaciones que tenemos, van a surgir muchas, muchas oportunidades.
Ejemplos reales de pivotes exitosos
No serías la primera persona que estando preparando Bomberos Comunidad de Madrid, sabe que le quedan dos años para la siguiente, se prepara la oposición de al lado y resulta que aprueba en Toledo.
No serías la primera persona que preparando Policía Nacional acaba aprobando Policía Local.
Y no serías la primera persona que preparando Administrativos del Estado, sabe que le queda un año o dos para la siguiente, y resulta que acaba aprobando en Administrativos de un municipio o de una provincia donde esa persona vive.
La ventaja del opositor profesional
Tener esa capacidad de pivotar de convocatorias es muy interesante cuando eres un opositor profesional.
¿Por qué?
Porque sabes aterrizar en las oposiciones mejor que el resto de personas.
Cuando tienes técnicas de estudio, abordas mucho más rápido el temario.
Cuando estás en Formación Ninja y tienes las clases desbloqueadas, puedes ir mucho, mucho más rápido.
Esta capacidad de preparar varias oposiciones conforme se vayan sucediendo hace que otras personas, una vez hayan pasado el duelo y hecho el análisis, se tiren un año y medio o dos años para prepararse la siguiente.
Y tú, sin embargo, cada pocos meses (tres, cinco o seis) te estás enfrentando a nuevas oportunidades.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Cuánto tiempo debería durar la fase de depresión?
No hay un tiempo fijo. Puede ser una semana para algunas personas o dos meses para otras.
Lo importante es que respetes tu propio duelo y no te fuerces a salir de esta fase antes de tiempo.
Si te saltas esta fase, te pasará factura meses después cuando ya hayas empezado a preparar la siguiente convocatoria.
¿Puedo impugnar si creo que el tribunal se equivocó?
Depende.
Si realmente hay preguntas fuera de temario o errores evidentes en la convocatoria, tiene sentido impugnar.
Pero el 95% de las veces que escucho historias así, el tribunal ha actuado correctamente.
Ten cuidado de no confundir la fase de regateo del duelo con una injusticia real.
¿Debo cambiar de academia si he suspendido?
No necesariamente.
Primero analiza si el problema estuvo en tu preparación o en la ejecución del examen.
A veces el problema no es la academia, sino la intensidad, la planificación o las técnicas de estudio.
Si después del análisis concluyes que la academia no te ofreció lo que necesitabas, entonces sí, tiene sentido cambiar.
¿Es mejor esperar a la siguiente convocatoria de mi oposición o pivotar a otra?
Depende de cuánto tiempo quede para la siguiente convocatoria.
Si quedan dos años, tiene sentido explorar otras oposiciones con temarios similares que salgan antes.
Si queda menos de un año, probablemente sea mejor seguir con la misma oposición, pero mejorando tu preparación.
¿Cómo sé si estoy en la fase de depresión o si realmente quiero dejarlo?
Si estás en la fase de depresión, TODO te parecerá negativo y querrás dejarlo.
Pero es una emoción temporal.
Espera a llegar a la fase de aceptación para tomar cualquier decisión sobre tu futuro como opositor.
Si después de la aceptación sigues queriendo dejarlo, entonces es una decisión real, no emocional.
¿Debo contarle a mi familia que he suspendido inmediatamente?
Sí, pero hazlo cuando hayas superado al menos las dos primeras fases (negación y angustia).
No tomes decisiones ni tengas conversaciones importantes estando en plena angustia.
Espera a estar más calmado para comunicarlo y pedir el apoyo que necesitas.
¿Quieres aprobar tu siguiente oposición?
Si estás en la fase uno del duelo, muchísimo ánimo.
Muchísimo ánimo.
Dale tiempo. Ya verás cómo acaba pasando cada una de las fases.
Y si estás en la parte dos, la del análisis, y crees que en Formación Ninja podemos ayudarte, ya sabes, nos escribes.
Estamos disponibles, puedes contar con nosotros para lo que necesites.
Si quieres resultados diferentes, prueba academias diferentes.
En Formación Ninja hacemos las cosas de manera bastante diferente.
Estés donde estés, ya sea en fase uno o en fase dos, cuenta con nosotros.
Estamos aquí.
Nos puedes escribir, te vas a nuestra web y hablamos por WhatsApp.
Estamos aquí para echarte una mano.
Y si crees que este artículo puede ayudar a otra persona que acaba de suspender, te agradecería que se lo compartieras.
¡Y a por esa plaza en la siguiente!
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