Cómo controlar la ansiedad en las oposiciones

como controlar la ansiedad en las oposiciones

Si empiezas a notar que no aprovechas bien tu tiempo de estudio y has bajado en rendimiento, seguro que te será útil conocer todos los secretos que te compartiremos sobre cómo potenciar la atención y concentración en el estudio.

Para empezar, lo más importante es que primero entiendas de qué estamos hablando cuando nos referimos atención y concentración. Tal vez no es exactamente lo que crees.


Para que no ocurra, debemos plantear unos protocolos de actuación desde el principio con los que conseguir una mayor confianza y seguridad en nosotros mismos día tras día durante todo el proceso de la oposición. Todo este trabajo nos ayudara los días antes del examen a seguir.

Por otro lado, para que todo ese trabajo no se pierda, los últimos días antes del examen conviene seguir unas pautas con las que aplacar los nervios y llegar al 100 % de nuestras energías y ánimo.

controlar la ansiedad en las oposiciones

Depresión y oposiciones, ¿conceptos unidos?

Seguro que antes de embarcarnos en unas oposiciones, o quizá durante este proceso de estudio, buscamos el apoyo de otras personas que ya han pasado por lo mismo, o que se encuentran en nuestra misma situación en nuestro entorno más cercano. Y aunque la buena intención está ahí, leer o escuchar tantas opiniones y experiencias nos puede llevar a sentir más estrés todavía.

Si estos testimonios no nos aportan más que desazón y creemos que pueden influirnos negativamente en nuestra confianza, es mejor apartarnos de ellos pensando en nosotros mismos para no perder estabilidad.

Hay que asumir que tomar la iniciativa de prepararse unas oposiciones es una decisión que va a dar un vuelco a nuestra rutina, nuestras costumbres y, sobre todo, a nuestros hábitos sociales durante muchos meses si queremos aprobar las oposiciones.

Sin embargo, prepararse unas oposiciones tampoco significa que tengamos que pasarnos 24 horas en la zona de estudio y no hay por qué parar nuestra vida, sino hacerlo a un ritmo distinto. 

La vida sigue y las oposiciones son algo más que va a formar parte de ella (durante ese tiempo la parte más importante), pero no lo único. 

La manifestación clara de ansiedad ante las oposiciones

No pasa nada por admitir que tenemos ansiedad ante este examen. De hecho, la ansiedad es una reacción emocional que aparece a menudo cuando sabemos que se van a evaluar nuestras capacidades y que nos hace dudar de ellas.

Muchas preguntas se generan en nuestra mente como “¿me tocará un tema que no he estudiado? ¿me pondré nervioso/-a y lo olvidaré todo? ¿seré capaz de hacerlo bien? ¿estoy realmente preparado/-a?”.

A nivel psicológico y emocional, la ansiedad se puede manifestar en las reacciones que tenemos con amigos y familia, estando más irascibles de lo habitual o inquietos y con una mayor dificultad a la hora de tomar decisiones ante cualquier imprevisto.

Es como si te hicieran preguntas muchas personas a la vez, y con tantas voces no sabes ni a cuál responder y la reacción es quedarte bloqueado.

De hecho, la ansiedad es un problema común muy silenciado por parte de los opositores, e incluso puede llevarte a retirarte, casi sin intentar de verdad aprobar tu oposición después de tanto esfuerzo, ¡es algo muy injusto para ti! Un vivo ejemplo de ello es Ceci, opositora a letrada que trabajó incansablemente, pero que sufrió mucha ansiedad durante el proceso, se retiró las dos veces que fue a su convocatoria y lo acabó dejando después de 4 años de duro trabajo:

También nos podemos encontrar con otros problemas de tipo físico como el cansancio acumulado, dolor de cabeza, tensión muscular, sensación de falta de aire o dificultades para conciliar el sueño. A continuación te explicamos algunos de los síntomas que tuvo Ceci y que le llevaron a dejar su opo tras tanto esfuerzo, síntomas que podrías tener tú también.

Síntomas de la crisis de ansiedad por las oposiciones

Todos los problemas anteriores nos pueden llevar a una desgana general y a perder de algún modo el liderato frente a las oposiciones, es decir, que sean ellas las que nos controlen a nosotros y no a la inversa.

Esto se ve a menudo a través de los siguientes síntomas que puede mostrar el opositor cuando se acortan los plazos antes del examen: 

  • Agotamiento general

El candidato emplea más tiempo del necesario en realizar la comida. También, antes de ponerse a estudiar, pasa un buen rato comprobando sus redes sociales, revisando las noticias de actualidad, etcétera.

Es una forma casi inconsciente de perder el tiempo para no enfrentarse de nuevo a otra jornada de estudio. 

  • Rendimiento bajo

Al hilo de lo anterior, una vez el opositor se sitúa en su zona de estudio, tampoco es capaz de rendir eficazmente por muchas horas que pase delante de sus apuntes, ya que su mente se encuentra en otro lugar, dando vueltas innecesarias a otros asuntos o pensando en el futuro en vez de centrarse en el momento presente. 

  • Tener pensamientos negativos

Pensar que no va a conseguirlo, que sus capacidades son inferiores a las de los demás o compararse con amigos y conocidos que ya han obtenido su plaza, creyendo que él o ella no va a tener la misma suerte. Y todo esto generando mayor intranquilidad y que afloren crisis de ansiedad. 

  • Encerrarse los 7 días de la semana

Tener la sensación de que si descansa aunque sea un día a la semana, no logrará los objetivos marcados y estará malgastando el tiempo.

No podemos olvidar que para rendir bien, como con otras muchas disciplinas, actividades y situaciones en nuestra vida, debemos descansar para recuperarnos psicológica y mentalmente de cualquier esfuerzo.

Con las oposiciones también podemos hacer pequeñas pausas si son necesarias o premiarnos de algún modo, como por ejemplo regalarnos un fin de semana libre cuando logramos un gran objetivo marcado. 

  • Plantearse seriamente no continuar con las oposiciones

Es una conclusión a la que llegan los opositores que ya ven cómo sus fuerzas, su ánimo y su voluntad se han ido mermando con el paso de los meses, o incluso tras un año o más preparando el examen.

Afrontar que tienen que pasar mucho tiempo estudiando, entrenando y sacrificar durante ese tiempo los planes con sus amigos, tener que decir que no a algunas propuestas o no ver resultados rápidos pueden hacernos pensar que no merece la pena tanto sacrificio y dedicación por un puesto de trabajo. 

Ganar la batalla a la ansiedad ante las oposiciones

La recomendación general es seguir unos consejos básicos con indicaciones muy sencillas y fáciles de seguir que, además, nos servirán a la hora de encarar otras ocasiones futuras ante las cuales podamos sentir esa misma ansiedad.

Si creemos que la situación se nos está yendo de las manos, no está de más acudir a un psicólogo. No es algo negativo y realmente puede sernos de gran ayuda para salir del pozo en el que estamos sumidos. 

Por supuesto, aparte de todo esto que te comentaremos para contrarrestar la ansiedad, también te recomendamos que empieces a aplicar técnicas de estudio como las que te enseñamos en nuestros cursos de técnicas de estudio.

Consejos para la semana previa

Hay que recordar que el mundo es de los valientes y no hay que dejarse aplacar por los momentos de bajón. Puede que tengamos un día malo, pero no hay que dejarse vencer por la apatía.

Una buena actitud es ya parte del éxito de una acción, así que desde que conocemos la fecha de la prueba deberemos comenzar a prepararnos visualizando un examen exitoso.

Meses antes también nos puede interesar comenzar con la práctica de la meditación u otras disciplinas que nos ayuden a relajar la mente, tratando de apartar por un momento todas las cosas que nos preocupan y adoptando una postura corporal correcta.

La meditación es una práctica cada vez más popular y que ayuda a las personas a relajarse, estimulando también la memoria, reduciendo la presión sanguínea y favoreciendo el descanso nocturno.

Relajarse y conseguir abstraerse por completo no es tarea fácil y en algunas personas requiere mucha experiencia hasta conseguirlo, por eso cuanto antes se empiece, mejor. 

Consejos para el día anterior al examen

A menos de 24 horas para el examen, los nervios y las inseguridades pueden desatarse en cualquier momento, pero no hay que permitir que nos dirijan ni que nos lleven a un bucle de desesperación.

Por eso, para que el día del examen estemos al 100 %, la jornada previa nos la tenemos que tomar con calma, procurando descansar bien, y a ser posible estudiando lo mínimo indispensable.

Hay que pensar que el trabajo ya está hecho, automotivarnos creyendo en todo lo que nos hemos esforzado para llegar donde estamos y encarar el examen con todas las ganas y la euforia posible.

No es momento de repasar nada más, unas horas no van a cambiar nada y lo mejor es relajarse haciendo otras actividades que nos distraigan, alejándote de las preocupaciones de última hora.  

Consejos para el día del examen

Lo principal del día del examen es tener un protocolo y seguirlo a rajatabla para que todo vaya bien y ningún imprevisto nos afecte: 

  • Alimentarse bien, sin variaciones

Este día no tenemos que variar nuestras costumbres en cuanto al menú, siendo preferible comer y beber como un día más. No es el día para experimentar en la cocina ni para atiborrarse de vitaminas u otros suplementos energéticos que no estén habitualmente en nuestra dieta.

El café puede ser una ayuda para estimularnos, pero también ingerir una cantidad mayor de la que solemos tomar puede tener efectos adversos y transformar ese estímulo en nerviosismo, e incluso en taquicardia. Por eso mismo, el café lo podremos tomar sólo si lo tomamos normalmente y en la dosis de siempre. 

  • Estar atentos a los horarios y tener un plan B

Elegir ropa con la que nos sintamos cómodos y, como no sabemos si hará frío o calor, es mejor llevar varias capas para regular nuestra temperatura y encontrar la que sea óptima.

Prepararnos con tiempo para llegar pronto a la cita y ser prudentes, especialmente si tenemos que utilizar algún medio de transporte para trasladarnos, ya sea público o privado.

Nunca se sabe y puede ocurrirnos que pinchemos una rueda del coche, que justo ese día haya atasco o cualquier otra circunstancia que nos ralentice.

Si pensamos llegar al lugar de celebración del examen en metro, tren o autobús, tampoco está de más comprobar los horarios para asegurarnos de que no hay ningún cambio.

Asimismo, es interesante tener siempre un plan B de movilidad y familiarizarse con varios trayectos para contar con un abanico de posibilidades más amplio y contar con alguien de apoyo por si necesitamos que nos lleve. 

  • Buscar la motivación de la manera más efectiva

Amenizar las horas de espera escuchando nuestra música favorita puede tranquilizarnos, hacer que nos aislemos del exterior, de las caras de preocupación de otros candidatos y de las conversaciones nerviosas previas al examen que nos puedan desestabilizar.

También es una genial idea para sentirnos más confiados en nosotros mismos, que nos suba el ánimo y genere una actitud positiva, algo muy necesario en esos momentos. 

  • Desconectar sí, pero no del todo

Repasar de nuevo todos los temas no es la opción, pero ir calentando un poco la mente antes de entrar al examen revisando algunas preguntas o datos importantes nos ayudará a ubicarnos de nuevo en lo que nos espera.

Tampoco olvidemos reconocer el lugar, ubicar los baños e ir al baño antes de entrar al examen para evitar pasar un mal momento porque durante el examen es bastante probable que no tengamos permitido salir. 

  • Preparar todo lo necesario la noche anterior

Si tenemos todo controlado y lo dejamos en un lugar visible, podremos irnos a dormir con la conciencia tranquila y mucho más relajados.

Imprescindible llevar la documentación personal, ya que el DNI es nuestro pase de entrada a la sala de examen, un documento que cotejarán con el listado de opositores. Tampoco debemos olvidar llevar un par de bolígrafos en color azul y/o negro, y comprobar con anterioridad que funcionan y no se ha secado la tinta.

Otros objetos opcionales que nos permitirán entrar al examen son:

  1. Una botella de agua, que puede venir muy bien para no tener la boca seca por los nervios.
  2. Tapones para los oídos, si necesitamos silencio total.
  3. Un reloj que no tenga conexión a internet, para poder comprobar el tiempo que ya hemos agotado durante la prueba y gestionar así el que todavía nos queda.
  4. Toallitas de papel para secarnos el sudor o ir al baño.

Como hemos visto, no se trata de un sprint, sino de una carrera de fondo, por lo que hay que hacer un trabajo previo para mentalizarse durante meses, buscando ayuda profesional si es necesario, rodeándonos de positividad y un entorno que nos dé estabilidad para vencer la ansiedad ante las oposiciones.

Si te ha gustado este artículo te animamos a echarle un vistazo a nuestro artículo de como motivarse para estudiar y controlar tu mente.

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