Cómo motivarse para estudiar y controlar tu mente

Cómo motivarse para estudiar

La motivación se podría decir que es un estado mental, que es el que te activa y te dice hacia dónde enfocar tu energía. Es aquel conjunto de componentes químicos en tu cerebro que te dan fuerzas para levantarte cada mañana a pesar del sueño o la resaca y te hacen tener ganas de hacer cosas.

Sin motivación, ni tú ni yo estaríamos hoy aquí, el ser humano ya no existiría. Es gracias a la motivación, generada por la necesidad, que durante muchos años nuestros ancestros recolectores-cazadores sobrevivieron, se vieron movidos a viajar por la Tierra durante varias generaciones y acabamos siendo quienes somos. No existiríamos de no ser por la motivación, la vida estaría vacía de significado o sentido. Así de importante es.

Cómo motivarse para estudiar

Con una motivación alta, puedes sentirte capaz de hacer cualquier cosa que te plantees. Es una parte de ti que solo tú puedes controlar, ya que depende de ti: solo puedes estar motivado si tú lo deseas. 

Según los expertos hay dos tipos de motivación, que deberías conocer para entender muchas cosas que te explicaremos más adelante:

Motivación extrínseca

La motivación extrínseca es la motivación externa, que está provocada por la presencia de un concepto, ventaja u objeto interesante para ti, que sabes que obtendrás a cambio de hacer (o soportar) algo. 

Se trata de un intercambio para conseguir algo que quieres. Esto es lo que suele hacer mucha gente al trabajar, cambiando su tiempo por dinero. El dinero sería un motivador extrínseco muy potente. 

Esta es la motivación más común, aunque también la menos poderosa. Cuando el estímulo externo que tanto te gusta (o su valor percibido) disminuye o desaparece, también lo hacen las ganas de realizar la conducta que te lo facilita. 

Eso mismo pasa si dejan de pagarte por trabajar de algo que no te gusta, ¿verdad?

Motivación intrínseca

La motivación intrínseca, tal y como ya podrás deducir por el “in”, viene de dentro. Es un deseo que proviene desde un estímulo interno, que la propia persona siente solo por el hecho de realizar una acción. 

En este caso, la acción se premia a sí misma mediante el placer. Digamos que el camino es el objetivo, no la meta. Sentimos este tipo de motivación cuando estamos haciendo algo que nos gusta y nos hace sentir plenos. 

Si quieres un buen ejemplo, piensa por ejemplo en los artistas, ellos suelen dedicarse a pintar o hacer esculturas porque disfrutan haciéndolo. Pueden pasarse muchas horas aprendiendo y trabajando sin descanso aunque nadie les pague. Por algo siempre hemos usado la expresión por amor al arte, ¿no crees?

Por desgracia, en el mundo en el que vivimos no suele haber muchas personas que amen su trabajo. Sin embargo, cuando trabajas de lo que te gusta sientes que tienes una energía infinita

La motivación para aprender

Sabiendo todo lo que te hemos explicado, es lógico pensar que la motivación intrínseca debería ser la que más te debe interesar. 

Cuando llega la hora de estudiar, la motivación extrínseca, que puede florecer al querer conseguir el trabajo de tus sueños puede ser demasiado pasajera. Al cabo de poco, la ilusión te hace desinflarte y esta tarea inicialmente tan interesante, deja de tener sentido. 

Tal y como te explicamos en nuestro artículo sobre cómo preparar una oposición con éxito, es importante que aproveches para escoger una oposición que realmente te interese.

¿Quién no querría pasar toda su vida trabajando de algo que le gusta y sobre lo que no quiere dejar de aprender? 

Que forme parte de tu vocación será vital para que tengas motivación para aprender todo el temario, así no solo te sabrás todo el material de memoria, sino que también disfrutarás estudiando, que es muy importante. De esta manera, estarás usando tu motivación intrínseca para ser más feliz y sacarás todo el partido a tus horas de estudio. 

“No tengo motivación para estudiar”

Hay varias razones por las que puedes afirmar esto. Te puede estar costando estudiar, por lo que se podrían llamar las causas de desmotivación de estudio

1. El tema no te gusta

Ya lo hemos introducido levemente en el punto anterior, por lo que no entraremos en detalle, pero el hecho de que estés estudiando algo que no te gusta es uno de los pilares fundamentales en tu motivación. Es importante que te plantees bien por qué estás estudiando esa oposición y no otra. 

2. No le ves una utilidad

Otra razón muy común detrás de las faltas de ganas para estudiar está detrás de la incomprensión de la utilidad de ciertos materiales. 

Sí, puede ser que estés apasionado por ser un bombero y estés a tope con los apuntes, pero es llegar a la parte de legislaciones y te quedas dormido… a todos nos ha pasado. 

Tienes que entender que todo el material que vas a aprender durante tu estudio aportará su parte esencial en esta carrera que te espera. 

3. Te exiges demasiado

También es posible, y a muchos nos ha pasado al principio, que estés intentando abarcar mucho temario en poco tiempo. Tienes que recordar que eres un ser humano también, y necesitas conocer cuál es el tiempo de descanso en el estudio  que necesitas.

No debes alargar esto, puesto que el no ver resultados positivos puede afectar a tu autoestima

4. Baja autoestima

La baja autoestima, al menos en lo que respecta al estudio, es común en personas que ya llevan más de 2 o 3 oposiciones sin aprobar, y creen que no valen para esto

Si tienes o has desarrollado una baja autoestima es normal que te sientas menos motivado para estudiar. Puede que tengas la creencia de que realmente no lo vas a conseguir y sientas que estás perdiendo el tiempo

Algunos opositores incluso entran en un fenómeno conocido como indefensión aprendida, que consiste en que dejan de intentar conseguirlo, solo por el hecho de creer que no van a aprobar. 

La realidad no está en tu cabeza y no es cierto que no puedas. Cualquiera puede superar una oposición, solo es cuestión de echarle ganas y tiempo. La única persona que puede hacer el esfuerzo eres tú, y conseguirlo será la mejor forma de demostrarte a ti mismo que eres capaz de TODO y que vales mucho.

5. Mal ambiente de estudio

No hay nada peor para estudiar tus oposiciones que hacerlo en los lugares incorrectos o de forma incorrecta, como por ejemplo ocurre con el multitasking entre varias pantallas. 

Esto es algo que puede pasarle a menudo a las personas que hasta ahora nunca se han tomado los estudios en serio, y es que las oposiciones a veces requieren una cantidad ingente de horas de concentración y no estamos acostumbrados a ello. 

Por eso mismo, es importante que cuando vayas a estudiar lo hagas en un lugar donde no vayas a ser molestado ni las distracciones (como un televisor, las redes sociales, un ordenador con videojuegos, etc.) te puedan quitar las ganas de ponerte las pilas.

Ahora toca estudiar y punto, luego ya tendrás tiempo de disfrutar. Si intentas hacer varias cosas a la vez acabarás dejando las oposiciones por seguir entretenido, y eso no te lo recomendamos. 

Motivación y emoción

Cuando estás motivado, estás emocionado y cuando estás emocionado, estás motivado. Emoción y motivación van de la mano todo el tiempo, y esto es algo que tienes que entender. 

Según varios expertos que han investigado el tema de la motivación a fondo, como Piers Steel, las emociones son la clave en este juego. Es más, las emociones serían las que deciden hacia dónde se dirigen tus motivaciones. 

No son pocas las personas (tal vez tú también) que alguna vez han tenido que estudiar un examen desde cero porque al día siguiente tenían un examen. No se sabe cómo, pero el miedo les hizo tener la motivación y concentración necesarias para lograr superarlo (o intentarlo con todas sus fuerzas).

Por eso, ten muy en cuenta tus emociones. Es posible que sean la razón detrás de tu falta de motivación. Cuando vemos el examen muy lejos, es fácil tener pocas ganas de estudiar ¿verdad? pero eso no es lo más sabio.

También es importante que te escuches y cuides anímicamente. Mímate mucho cuando estés haciendo algo que cuesta esfuerzo. Necesitas mantener tu motivación llena para seguir trabajando a toda máquina. 

19 claves para motivarte para estudiar unas oposiciones

Si quieres mejorar tu motivación para estudiar tus opos, aquí tienes una pequeña lista de claves que te serán muy útiles para conseguir tu gran ambición.

1. Descansa

Jamás podremos remarcar suficiente la importancia del descanso durante el estudio, y por eso ocupa el primer lugar en nuestra lista de claves. 

Piensa que si no recargas las pilas nunca alcanzarás el nivel que necesitas tener durante tus sesiones de estudio, y eso te desmotivará. Tienes que superar a tu competencia, y usar el descanso a tu favor será la clave para sentirte motivado.

No estudies por más de dos horas seguidas, sobre todo si estás aprendiendo algún temario muy difícil o pesado. 

2. Divide tus objetivos de estudio

Haz que tus objetivos de estudio sean más pequeñitos, de forma que veas claramente que los puedes conseguir. Esto te ayudará a ver claramente qué es lo siguiente que tienes que hacer y al tener más claro cuál es tu próximo objetivo, tu motivación aumentará

3. Concéntrate

A veces, solo el hecho de estar plenamente concentrado en la tarea y verte a ti mismo inmerso en el estudio te ayuda a sentirte más capaz y ver que puedes conseguirlo. Esto te anima, y por supuesto afecta a tus emociones y por tanto también a… lo has adivinado: a tu motivación

4. Date un capricho

¿Sientes que la emoción del estudio empieza a decaer? ¿Ya no te gusta tanto como antes el temario que estás estudiando? ¿Hay algo que tienes que estudiar sí o sí y te gusta menos? Usa la motivación extrínseca a tu favor. 

Ahora que no sientes esa motivación interna que te impulsa a aprender sobre un tema, saber más y arrasar en tu examen, es momento de echar mano de nuestra otra herramienta. 

Ante el reto de tener que hacer algo que no te apetece, tienes permiso para premiarte con algo que te guste mucho y te sea agradable (y no esté relacionado con el estudio). Tal vez sea ir al cine, salir con amigos o comprarte algo. 

No olvides que el objetivo, aquí, es que sigas estudiando y logres tu objetivo. 

5. Ten un método de estudio EFICAZ

Para motivarte aún más a estudiar es importante que te sientas capaz y puedas superar esa indefensión aprendida de la que te hablábamos. 

Para sentir que tienes suficientes recursos para poder con todo te pueden ser muy útiles las cinco técnicas de estudio para oposiciones eficaces.

Usando una buena técnica de estudio recuperarás la confianza en tu capacidad para estudiar y acelerarás tu ritmo, ¡lo cual seguro que te anima a estudiar más aún!

6. Rodéate de gente que te anima

Las personas que hay a tu alrededor pueden marcar la diferencia cuando es la hora de estudiar. Si muchos de vosotros estáis intentando sacaros las opos, puede ser muy interesante quedar en grupo para estudiar. 

Sin embargo, como sabemos que la vida del opositor a veces es solitaria, esto también se aplica a tu círculo de amigos y familiares. Es importante que ellos no sean nunca una fuente de desmotivación, y que sigan apoyándote cuando peor estés. 

7. Primero, lo difícil

A veces, lo que te impide empezar a hacer una tarea (como estudiar) puede ser la dificultad que percibes de un temario. Es importante que siempre vayas a por lo más difícil primero, así ya tendrás media batalla ganada. 

8. Visualiza lo que te espera

Esto es tanto para bien como para mal. Si llevas unos días que te cuesta estudiar, piensa en cuáles podrían ser las consecuencias de dejar de estudiar, o de sacarte las opos: ¿cómo te ves a ti mismo dentro de unos años?

Si quieres lograr tus objetivos, tendrás que luchar por ellos, y no hay mejor motivador que la ilusión

9. ¿Para qué sirve lo que estudias?

Puede parecer una obviedad, pero muchas personas no se lo preguntan. Parte de tu motivación intrínseca saldrá precisamente de esta pregunta, y si reflexionas un rato sobre la utilidad del futuro trabajo por el que estás luchando posiblemente encuentres razones de sobra para hincar de nuevo los codos

10. Adquiere un hábito

El hábito es una de las herramientas más poderosas para superar la pereza. Cuando lleves un tiempo estudiando siempre todos los días a las mismas horas te costará mucho menos empezar a estudiar.

Procura ser religioso con tus horarios y establece una rutina, verás cómo tiene un efecto beneficioso en ti. 

11. Se acabaron las distracciones

¿Recuerdas lo que decíamos sobre el ambiente inadecuado? El móvil, los videojuegos o el televisor no tienen cabida en tu lugar de trabajo, ¡van fuera! Tenerlos delante de ti es una tentación demasiado poderosa que podría quitarte las ganas de estudiar. 

12. Estudia con tiempo de margen

Hay muchas personas a las que les puede desesperar estudiar con poco margen de tiempo, y al aplicar otros trucos el hecho de empezar a estudiar lo antes posible puede darte mucha tranquilidad y seguridad.

¡No procrastines!

13. Escucha tu cuerpo

Habrá muchos días en los que podrás estudiar todo lo que quieras, pero habrá días en los que no. 

Es importante que seas capaz de escuchar tu cuerpo, ver qué te dicen tus emociones y reaccionar en consecuencia cuando veas que hace falta dejar las cosas para otro día. Si descansas bien, el próximo día podrás retomar el estudio con más ganas que nunca. 

14. ¡Esto no es para siempre!

No puedes olvidar que las oposiciones no durarán toda la vida, este sufrimiento que estás padeciendo ahora no es para siempre y créenos que te alegrarás de haber estudiado, sobre todo cuando te den la plaza que tanto quieres. Díselo, si no, a los que opositaron trabajando, esos sí que lo tuvieron difícil. 

15. Evita los pensamientos negativos

Decirte a ti mismo que no puedes o que no vas a conseguirlo, aparte de estar basado en mentiras y sesgos cognitivos (no es verdad), no te sirve de nada. No sabotees tu propio esfuerzo, y por respeto a ti mismo dalo TODO por esta plaza.

Y, que oye, que si no lo consigues no es el fin del mundo. Siempre habrá más oportunidades para ti.

16. Ve a una biblioteca

Hay muchas personas a las que cambiar de ambiente les ayuda, más allá de que haya o no distracciones. Las bibliotecas tienen algo mágico, ya que estarás rodeado de otras personas que también están intentando estudiar y allí es donde muchas veces no tendrás otra alternativa que motivarte a estudiar. 

17. Mejora tu área de trabajo

A veces, recoger la habitación u ordenar tu cuarto y dejarlo todo limpio puede ser un gran descanso y además una fuente de motivación para estudiar luego. 

La idea es que luego tengas ganas de sentarte a usar el espacio, mejorado por ti para estudiar más a gusto. 

18. Ponte música

La música puede ser un gran desencadenante de placer, pero también mejora tu estado anímico y, por tanto, ¡también te hará estudiar con más fuerza! Ponte alguna canción que te guste mucho y verás como das un gran boost en tu estudio.

19. Aplica lo que aprendes

Una última forma de sentirte motivado que te queremos mencionar es probar a aplicar las cosas que estás aprendiendo a tu vida cotidiana, te dará una razón más para seguir interesado en el temario. Tal vez pueden ser conocimientos sobre administración, algún tema sobre leyes de circulación, lo que sea… seguro que encuentras la manera de aplicarlo todo a tu día a día. 

Mi motivación para estudiar

¿No tienes una biblioteca ni un grupito de amigos opositores? Nosotros lo pasamos en grande estudiando en el discord de Opoland, donde hay salas de estudio y se puede conocer a mucha gente, que está opositando como tú! . ¡Es como un coworking, pero online!

Ahí comparte contigo un ratito de estudio dos veces a la semana para que estudies con él en directo, aplicando los útiles principios de la técnica pomodoro para, de paso, enseñarte cómo debes programarte para ser eficiente. 

Ahora ya sabes todo lo que hay que saber para motivarse para estudiar, ¡esperamos que apliques todos estos principios y te queremos ver consiguiendo por fin la plaza que tanto te mereces!

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